FESTIVIDAD DE TODOS TODOS SANTOS
Dia 1 de Noviembre de 2025
REFLEXIÓN
1.- La santidad no está reservada para personas especiales que han seguido a Jesús de forma ejemplar y la Iglesia los propone como modelo.
La fiesta de hoy nos recuerda lo que pide Jesús a todos los que quieren seguirle de verdad: SED SANTOS COMO DIOS VUESTRO PADRE ES SANTO.
El Camino para ser santo lo enseña Jesús en las Bienaventuranzas:
++Sed austeros para compartir vuestros bienes con los más necesitados.
++Dichosos los que son pacientes y pacificadores porque construirán una convivencia con armonía y con paz.
++Dichosos los que consolais a los que lloran y los que sufren.
++Preocupaos por quienes tienen hambre de pan y de la Palabra de Dios.
++Dichosos los que trabajan por la justicia y la paz porque construirán el Reino de Dios.
++Dichosos los que teneis limpio el corazón porque todo lo hacéis con rectitud de intención, para manifestar el Amor de Dios y no para vuestra complacencia, para manifestar el orgullo de vuestro comportamiento y presumir de que sois buenas personas.
2.- Como complemento de las Bienaventuranzas y camino para ponerlas en práctica hemos de recordar los criterios que el Señor tendrá en cuenta cuando estemos en su presencia y nos pregunte qué hemos hecho en nuestra vida:
++Venid a mi derecha porque tuve hambre me disteis de comer
++Tuve sed y me disteis de beber
++Estuve desnudo me vestisteis.
++Estuve enfermo me cuidasteis
++ En la cárcel y vinisteis a verme.
Y le preguntaremos: Señor ¿Cuándo lo hicimos? y nos responderá: cuando lo hicisteis con uno de mis hermanos, conmigo lo hicisteis.
++Y también alegraos y sed felices cuando os persigan, os insulten y os maltraten por mi causa, porque vuestra recompensa será grande en el cielo..
3.- Todos los cristianos estamos llamados a SER SANTOS, esa es nuestra vocación y no la vocación de unos pocos.
Y la santidad la hemos de vivir cada uno según nuestra situación personal: En el sacerdocio, en la vida religiosa, en la convivencia de la vida familiar como un elemento más de unidad y de la educación de los hijos, en el ambiente del trabajo, entre los amigos, los vecinos… En todos los ambientes en los que vivimos hemos de ser presencia de Dios y transmisores del mensaje de Jesús.
Para eso hemos de pensar cómo cuidar nuestra relación con Dios, cómo hacemos crecer nuestra fe para estar cada vez más identificados con Jesús, viviendo con alegría y esperanza en todas las situaciones de nuestra vida.
Pidamos al Señor que no olvidemos que todos somos llamados a ser SANTOS, a esforzarnos en ser mejores cada día y ser ejemplo para los demás.