DOMINGO IV DE PASCUA CICLO A - EL BUEN PASTOR
Domingo 26 de Abril de 2026
REFLEXIÓN
1.- El Evangelio nos ofrece una de las imágenes más bonitas de Jesús.
Para quienes le escuchaban les resultaba familiar la figura del pastor y las ovejas. Jesús se presenta a sí mismo como un Pastor Bueno, no como un pastor que asalta el redil para llevarse las ovejas que no son suyas y llevarlas por un camino equivocado.
2.- El pastor conoce a cada una de sus ovejas, las llama por su nombre, las ovejas conocen su voz y le siguen.
+Camina delante de ellas para guiarlas por el sendero adecuado.
+Camina junto a ellas para ver como están y qué necesita cada una: la cansada, la herida, la enferma…
+Camina detrás para que ninguna se distraiga, se quede rezagada y se pierda.
3.- Así es Jesús para nosotros:
+Es la Puerta por la que podemos entrar y salir para formar parte de su rebaño.
+Es el Pastor Bueno que nos llama por nuestro nombre porque nos conoce , sabe cómo somos, cómo nos comportamos…, para guiarnos por el camino de la Vida Verdadera y la felicidad plena.
+Camina siempre a nuestro lado para que no nos sintamos solos, nos acompaña, se preocupa de los heridos, los cansados, los tristes…nos ayuda en lo que necesitamos, nos anima.
+Camina detrás para que no nos perdamos, nos mantengamos unidos, juntos, apretados apoyándonos unos a otros y no hagamos caso a la voz de malos pastores que nos llevan por caminos equivocados.
Si no hacemos lo que Jesús quiere, nos podemos dejar llevar por la pereza, el orgullo, las ambiciones, la envidia, que provoca divisiones, enfrentamientos y rompe la unidad porque creemos que somos los mejores y siempre queremos tener razón.
4.- La Voz de Jesús no es fuerte, ni estridente, ni sobrecogedora. Es como un susurro que nos acaricia y nos llega al corazón.
Nos habla a través de su Palabra que nos dirige a cada uno, a través de nuestra conciencia cuando buceamos en nuestro interior y nos damos cuenta de lo que hacemos bien o hacemos mal, de los acontecimientos de cada día ante los que nos hemos de preguntar qué podemos aprender de esas situaciones buenas o malas que nos han pasado.
5.- Todos somos pastores. No solo los sacerdotes, sino también los misioneros, los religiosos, los catequistas, los padres, los educadores cristianos.
Hoy es la Jornada de Oración por las vocaciones. Preguntémonos qué quiere el Señor de nosotros y pidámosle que nunca falten en la Iglesia buenos Pastores que anuncien el Evangelio y colaboren a que todos seamos la Iglesia que el Señor quiere.