DOMINGO VI DE PASCUA CICLO A
Domingo 10 de Mayo de 2026
REFLEXIÓN
1.- Este pasaje del Evangelio nos plantea muchas preguntas, cuando Jesús dice: “Si me amáis guardareis mis Mandamientos”
Si intentamos recordar los mandamientos probablemente diremos que recordamos algunos, pero otros no, pero podemos recordar que todos se resumen en dos: “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos”.
+¿Cómo es nuestro amor a Dios?.
+Si le amo de verdad todo cuanto haga será para su gloria y su alabanza, para agradecer lo que recibimos de Él y amándole de todo corazón, con todas nuestras fuerzas, con todo nuestro ser.
+¿Es así nuestro amor a Dios, o es un amor interesado que sólo acudimos a Él cuando nos hace falta?
+¿Es un amor sentimental que se termina cuando se apagan nuestros sentimientos?
+¿Es como si negociaramos con Él porque le pedimos algo haciendo promesas que muchas veces no cumplimos?
El Amor de Dios es siempre gratuito, nos ama sin pedir nada a cambio porque somos sus Hijos. Basta con confiar en el Señor. No hace falta negociar con Él
2.- La misma reflexión la podemos hacer respecto al Amor al Prójimo.
+¿Amo al prójimo como nos ama Jesús a cada uno?
+¿Es un amor de sentimientos, frágil y que se rompe fácilmente? ¿Es una actitud del corazón, siempre dispuestos a perdonar, a comprender, a ayudar, a aceptar a cada uno como es sin hacer distinciones… y todo por encima de mis sentimientos o las heridas de mi corazón?
+¿Es un amor generoso, gratuito, sin pedir nada a cambio y sin poner condiciones?
3.-Nos dice S. Pedro en la segunda lectura: “Estad dispuestos a dar razón de vuestra esperanza siempre que os lo pidan, pero con delicadeza, con respeto, sin imposiciones, respetando la libertad de cada uno de aceptar o rechazar lo que enseñais.
+Con buena conciencia para que queden en ridículo los que atentan contra vosotros con críticas, calumnias, acusaciones falsas, burlas…porque vuestra forma de vivir pone al descubierto la hipocresía de quienes viven de la mentira, el orgullo, las traiciones, preocupados sólo por la ambición del poder.
4.- No es fácil amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos, por eso Jesús les dice a los discípulos y a nosotros: “No os dejaré solos, volveré y recibiréis el Espíritu defensor y el Espíritu de la verdad,” para que podáis vivir con coherencia y soportar todas las dificultades con que os encontraréis.
Necesitamos reflexionar estas lecturas porque tiene mucho que ver con la manera de ser discípulos de Jesús tal como Él quería. En la Eucaristía pidamos al Señor que nos dé el Espíritu de la Sabiduría, de la Verdad y de la Fortaleza para vivir como Él quiere.