DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A
Domingo 29 de Enero de 2023
REFLEXIÓN
1.- Dios nos ha creado para ser felices y está empeñado en que lo podamos conseguir.
Para ello nos propone el camino del Amor: Esforzarnos en hacer el bien procurando siempre la justicia y la paz que son expresiones concretas de que amamos de verdad.
++Los orgullosos y ambiciosos, los que sólo piensan en sí mismos, no lo pueden entender porque nunca estarán satisfechos de los objetivos y metas que se proponen, ya que la ambición no tiene límites, es insaciable.
Siempre estarán temerosos de perder lo que tienen. Nunca estarán tranquilos y con paz.
++Sólo los pobres y los humildes se conforman con lo que tienen porque todo lo consideran un regalo de Dios, disfrutan de todas las pequeñas cosas de la vida, procuran hacer el bien y se alegran del bien y de lo bueno de los demás.
Saben poner su mirada más allá de lo material y buscan los bienes que tienen un valor eterno porque llenan su corazón de alegría y de paz sabiendo que nadie se los podrá arrebatar.
2.-Las Bienaventuranzas son como el mapa de ruta que Jesús nos propone para no equivocarnos en el camino.
+Seremos felices si sabemos vivir con austeridad, no apegados a los bienes materiales, siendo generosos compartiendo lo que tenemos con quienes carecen de lo necesario para vivir con dignidad.
+Seremos felices si somos pacientes, pacíficos y pacificadores, no perdiendo la calma ante las dificultades porque sabemos que el Señor nos acompaña y nos cuida, si practicamos la misericordia, perdonamos a quienes nos ofenden, tendemos puentes que hagan fácil el diálogo y el entendimiento.
+Seremos felices si sabemos acompañar a los que lloran ofreciéndoles consuelo y ayuda para sobrellevar su sufrimiento.
+Seremos felices si tenemos limpio el corazón, si vivimos en la verdad, si somos transparentes y tenemos siempre una intención recta.
+Seremos felices si trabajamos por la justicia y la paz, y defendemos a los más débiles y maltratados porque todos tenemos los mismos derechos y la misma dignidad.
+Seremos felices si vivimos con coherencia aunque nos persigan, nos calumnien, nos rechacen por nuestro empeño en construir un mundo mejor, denunciando las mentiras, las injusticias, las hipocresías.
3.- En este mundo nuestro en el que nos creemos dioses, dueños de todo y de todos, con derecho a hacer lo que sea necesario para mantenernos en el poder, someter a los demás según nuestros intereses aunque sea sembrando muerte y destrucción, Dios es arrinconado y es muy fácil hacer oídos sordos al mensaje del Evangelio.
Por eso sólo los humildes y los pobres, los que a los ojos del mundo no cuentan para nada, son los que entienden que el camino del Amor es el único camino para construir un mundo en el que la justicia, la convivencia fraterna y la paz puedan ser una realidad.
4.- Leamos con frecuencia este pasaje de las Bienaventuranzas para saberlo casi de memoria, guardarlo en el corazón como referencia permanente para saber si de verdad estamos siguiendo el camino que nos indica Jesús para vivir como Él vivió y aportar así nuestra colaboración, aunque sea pequeña, para que nuestro mundo sea cada día un poco más parecido al mundo que Dios soñó cuando lo creó.