DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A
Domingo 12 de Febrero de 2023
REFLEXIÓN
1.- Los escribas y los fariseos, con el deseo de cumplir con mucha fidelidad la Ley de Moisés (los 10 Mandamientos) la habían desarrollado en algo más de 600 preceptos que todos debían saber de memoria y cumplirlos de manera estricta. Cosa que era una carga porque si no era así eran considerados infieles y pecadores.
Cumplir estrictamente todos esos mandatos era suficiente para agradar a Dios. Era una Ley del mínimo esfuerzo ya que con eso bastaba.
Jesús no quiere abolir la Ley sino darle plenitud, romper la barrera de lo mínimo, ensanchar el horizonte y mirar el corazón de la Ley que es el AMOR. Amor a Dios y amor al prójimo
++La Ley dice NO MATARÁS. Pero
Jesús condena no sólo el homicidio sino toda clase de violencia, cualquier ataque contra la vida, cualquier agresión o tipo de violencia y cualquier enfrentamiento.
El amor al hermano está inseparablemente unido al Amor a Dios porque esa es la esencia de la Ley. Hay que perdonar las ofensas, tener un corazón misericordioso, ser paciente y pacificador, procurar una convivencia pacífica y cordial, y no ser rencoroso ni vengativo.
++La Ley dice NO COMETERÁS ADULTERIO NI TE DIVORCIARAS DE TU MUJER.
El Matrimonio, que tiene como fundamento el amor entre los esposos debe ser, en su dimensión sacramental, el signo visible del Amor de Dios a los hombres. Ese es el motivo por el que debe ser un amor total, exclusivo y fiel porque así es el Amor de Dios.
Por eso el adulterio, la infidelidad y cualquier acto de desamor en el matrimonio es condenado por Jesús porque rompe esa imagen del Amor de Dios a los hombres que debe ser el matrimonio.
++La Ley dice NO JURARÁS EN FALSO.
No jurarás poniendo a Dios por testigo de que es verdad aquello que tu dices cuando sabes que es mentira. Eso es una blasfemia.
El juramento en falso no sólo es una blasfemia, sino que la mentira, la traición, la deslealtad es también una ofensa que hace daño directamente al prójimo y por eso es un pecado contra el amor.
Hay que decir siempre la verdad , ser transparentes , honrados y leales de modo que nuestro sí sea sí y nuestra palabra sea siempre creíble.
2.-Jesús también nos dice a nosotros que no nos podemos conformar con un cumplimento de mínimos en lo que llamamos nuestras obligaciones de cristianos y en nuestra relación con Dios.
Quiere que ampliemos el horizonte para fijarnos en lo esencial de la Ley que es el Amor a Dios y al Prójimo y que sea esa la guía del camino que hemos de recorrer en nuestra vida de seguimiento de Jesús para ser como Él.
Pidamos al Señor que nos ayude a no mentir, a vivir el amor con toda la plenitud de la que seamos capaces para que nuestra vida sea creíble, porque si no somos mejores que los escribas y los fariseos hipócritas no entraremos en el Reino de los Cielos.