DOMINGO III DE CUARESMA CICLO A
Domingo 12 de Marzo de 2023
REFLEXIÓN
1.- Jesús se siente cansado de tanto caminar predicando en todos los pueblos y se sienta en el brocal del pozo de Jacob para descansar y beber agua fresca.
A su vez, una mujer de Sicar se acerca al pozo para sacar agua y Jesús aprovecha la ocasión para tener con ella una conversación que le cambiará la vida.
2.- Nosotros también nos encontramos cansados muchas veces porque vamos caminando por la vida cargados con una mochila llena de situaciones de sufrimiento, soledad, injusticias, traiciones, desesperanza…Necesitamos descansar y deseamos beber agua que sacie nuestra sed.
+Bebemos con frecuencia en fuentes equivocadas: el poder, la fama, el prestigio, el placer, el dinero, acercándonos a cualquiera que nos haga un poco de caso.. que de momento parece que nos sacian pero que después volvemos a sentirnos vacíos, con amargura y con sensación de vacío, estando aún más sedientos, como le ocurría a la mujer Samaritana.
+Pensemos un poco cuáles son esos pozos y esos manantiales equivocados en los que bebemos para saciar nuestra sed.
3.- Jesús nos recuerda hoy que sólo en Él encontramos el Agua Viva que calma nuestra sed de plenitud y de felicidad, de amor, de serenidad, de esperanza, de paz…Sólo Él conoce el fondo de nuestro corazón y sabe lo que necesitamos tal como lo expresa S. Agustín “Nos hiciste, Señor, para Ti y nuestro corazón está inquieto e insatisfecho hasta que descansemos y lo llenemos de Ti.”
4.- Jesús también tiene sed de nosotros tal como le dijo a la Samaritana: “Dame de beber". Como a ella, quiere darnos su Agua Viva para cambiar nuestra vida porque nos ama, desea que estemos junto a Él para llenarnos de su presencia y saciarnos de su Amor infinito, porque quiere que seamos felices y no quiere perdernos.
+Nos busca y se hace presente en muchas situaciones de nuestra vida, pero nos cuesta reconocerlo, como a la Samaritana, porque miramos en la dirección equivocada o cerramos los ojos para no verlo y los oídos para no escuchar su voz.
+Dejemos que el Señor nos encuentre, que nos atraiga hasta Él, que entre en lo más profundo de nuestro corazón y nos cambie, nos transforme. Que sacie nuestra sed con el Agua Viva de su Palabra, de los Sacramentos, especialmente de la Penitencia y la Eucaristía y encontrar así la plenitud, la fortaleza, la alegría, la paz que siempre buscamos..
5.- A lo largo de nuestra vida encontramos sentados a la vera del camino muchos SEDIENTOS, porque se sienten solos, excluidos, olvidados, tristes, cargados de sufrimiento y que beben en pozos y fuentes equivocadas: el alcohol, la droga, el sexo, los amigos que no son amigos, que sólo les aumenta la tristeza y la amargura.
+Nosotros podemos acercarnos a ellos y ofrecerles el agua fresca de nuestra cercanía, nuestra mano tendida, nuestra ayuda, nuestro tiempo… y, con pequeños gestos, repartir vasos de Agua Viva dejando que beban de la fuente del Amor de Jesús que se les acerca a través de nosotros y en la que pueden refrescar su corazón reseco y sediento.
+Tal vez Jesús nos está diciendo hoy que necesita de nosotros para repartir vasos llenos de compasión, de ternura, de bondad a todos los sedientos que encontramos en nuestro caminar por la vida.
+Tres cosas en las que podemos pensar hoy: En qué pozos equivocados bebemos, qué esfuerzo hacemos para beber de las fuentes de Agua Viva que Jesús nos ofrece y cómo podemos saciar la sed de los demás.