FESTIVIDAD DE S. VICENTE FERRER
Lunes 17 de Abril de 2023
REFLEXIÓN
1.-En plena celebración de la Pascua, S. Vicente Ferrer puede servirnos de modelo.
Nació en Valencia el 23 de Enero de 1350, fue Bautizado en la Parroquia de S. Esteban en donde está la Pila Bautismal que conocemos como la Pila de S. Vicente. Ingresó en la orden de los dominicos a los 19 años.
Consagró toda su vida a la predicación, que lo hacía siempre en valenciano y sin embargo lo entendían todos los que le escuchaban, recorriendo gran parte de España, el Sur de Francia, el norte de Italia, Suiza y la Bretaña francesa, animando constantemente a la conversión, al arrepentimiento, a llevar una vida verdaderamente cristiana, poniendo especial empeño en conseguir una sociedad en armonía, más religiosa y más en paz.
Trabajó constantemente en resolver contiendas familiares, sociales y políticas, colaborando con todo su esfuerzo en restituir la paz en el Reino de Aragón. Ayudó al Papa Benedicto XIII en la tarea de recuperar la unidad y la paz en la Iglesia, dividida en aquel momento en lo que se conoce como el Cisma de Occidente.
2.- Mantuvo en su vida un importante compromiso social y caritativo, no sólo trabajando por la paz sino también atendiendo a los más pobres y necesitados con esos milagros y hechos prodigiosos que realizó en todos los lugares en los que vivió y predicó, preocupándose especialmente por los niños, fundando una Cofradía para atender a los niños huérfanos y abandonados de Valencia, siendo el primer centro de esas características en el mundo. Fundación que aún perdura hoy y que conocemos como el Colegio Imperial de niños Huérfanos de S. Vicente Ferrer
3.- Si vida es un ejemplo de cómo debemos ser los cristianos si creemos que Jesús Resucitado nos hace participar de su Vida y hace de nosotros hombres nuevos.
+ Nos anima a no tener miedo de anunciar el Evangelio, de hablar de Jesús siempre que tengamos ocasión y no ocultar nuestra condición de cristianos, sobre todo con nuestro comportamiento.
+ A trabajar por la justicia y la paz en nuestras familias, en nuestros lugares de trabajo, entre nuestros amigos y vecinos, entre todos aquellos con quienes nos relacionamos.
+A comprometernos y trabajar en la ayuda a los más pobres y necesitados que cada día son más numerosos en nuestra sociedad.
Pidamos a S. Vicente que interceda por nosotros, nos cuide y nos proteja siempre, nos guíe por el buen camino y aprendamos de él.