DOMINGO V DE PASCUA CICLO A
Domingo 7 de Mayo de 2023
REFLEXIÓN
1.- Todos tenemos la necesidad de decidir qué queremos hacer con nuestra vida, a qué meta llegar y qué camino seguir.
Podemos elegir metas y caminos equivocados:
++El egoísmo, el protagonismo, destacar ante todos, por encima de todos y ser el único centro de atención.
++El materialismo. El empeño de tener y acumular dinero y bienes materiales, que muchas veces no necesitamos, por el placer de tener cuantos más mejor y ser así la envidia de todos.
++El poder. Obsesionados por creernos dioses, someter a todos aunque sea con el engaño, la mentira, la traición, la violencia… la muerte, el derramamiento de sangre, la destrucción de todo lo que no está bajo nuestro poder y nuestro control.
Esas metas y esos caminos nos pueden producir placer y felicidad momentánea, pero nos dejan el corazón vacío, lleno de amargura y de miedo porque nos vemos rodeados de personas que nos odian o que son amigos falsos y sólo de apariencia.
Podemos elegir las metas y los caminos acertados:
++El del amor, la comprensión, la compasión, la misericordia, el perdón.
++La humildad, el servicio desinteresado, la búsqueda del bien de los demás, la justicia, el respeto a los derechos y la dignidad de todas las personas.
++El camino de la mansedumbre siendo pacientes, pacíficos, pacificadores, constructores de paz tendiendo puentes que hagan posible el diálogo y el entendimiento.
Esas metas y esos caminos nos llenan de alegría y satisfacción porque hacemos felices a los demás y estamos colaborando a que el mundo sea mejor.
2.- Ser cristiano es seguir el camino del bien, el que conduce a la Casa del Padre. Y ese camino no lo constituyen normas, preceptos, obligaciones, prohibiciones… ese camino es el mismo Jesús, tal como le hemos escuchado decir en el pasaje del Evangelio de hoy:
“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida… Nadie va al Padre si no es por Mí”
Y para eso es necesario dejarnos atrapar por Jesús, por su persona, por su forma de vivir, de pensar, de actuar. Es enamorarnos de Jesús, no poder vivir sin Él y no poder hacer otra cosa que no sea seguirle y esforzarnos en ser como Él.
Cuando decidimos seguir el camino de Jesús sin equivocarnos, deseando acertar en lo que hemos de hacer y qué decisiones tomar, nos podemos preguntar:
¿Qué haría Jesús si estuviera en mi lugar?
¿Cómo actuaría?
¿Cuál sería su criterio?
3.- Si nos decidimos a seguir a Jesús con seriedad y a ser como Él, chocaremos y nos enfrentaremos con quienes han escogido seguir el camino de los criterios mundanos. Encontraremos dificultades, incomprensiones, situaciones de sufrimiento…que es lo mismo que le ocurrió a Jesús. Por eso necesitamos también escuchar lo que hoy nos dice:
“No se turbe vuestro corazón ni se acobarde…En la Casa de Mi Padre hay muchas estancias y me voy a prepararos sitio para que donde Yo Estoy estéis también vosotros conmigo”.
Os propongo que en los ratos de oración que tengamos le pidamos al Señor la Luz y la valentía que necesitamos para preguntarnos:
¿Estoy realmente enamorado de Jesús?
¿Es la meta de mi vida llegar a la Casa del Padre para estar siempre con Él?
¿Estoy esforzándome cada día para ser como es Él?