FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI
Domingo 11 de Junio de 2023
REFLEXIÓN
1.-¿Por qué vamos a Misa? ¿Para qué vamos a Misa? Por costumbre? Para cumplir con mi obligación? Porque así ya he cumplido y puedo tener la conciencia tranquila?
Es necesario que nos hagamos estas preguntas para darnos cuenta del lugar que ocupa y que debe ocupar en nuestra vida la Celebración de la Eucaristía.
Jesús se sentó a la mesa con sus discípulos, con sus amigos más íntimos, para celebrar la Fiesta de la Pascua y así recordar y revivir el acontecimiento más importante de la historia del pueblo de Israel: Su liberación de Egipto. Y en esa fiesta: “Cogió el Pan, lo bendijo, lo partió y lo repartió diciéndoles: Tomad y comed. Esto es mi Cuerpo. Y lo mismo con el vino: Tomad y bebed, esta es mi Sangre…Haced esto en memoria mía.” El que come de este Pan permanece en Mí y Yo en él ". Permanece en Mi Amor”.
Les lavó los pies a los discípulos diciéndoles: “Os he dado ejemplo, haced vosotros lo mismo”.
2.- Jesús nos ama tanto que ha querido quedarse siempre con nosotros:
+Para alimentarnos con su Carne y su Sangre, para hacerse carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre cuando comulgamos, para que nos transformemos en Él y así seamos presencia Suya, con nuestras palabras y nuestras obras, allí donde estemos.
+Para que nos amemos unos a otros con su mismo Amor, de modo que no haya entre nosotros divisiones, enfrentamientos, gestos de desamor… sino que todo cuanto digamos y hagamos sea porque nos amamos como Él nos ama.
+Para que amemos a todos y seamos servidores de todos los que necesitan ayuda, especialmente de quienes están solos, abandonados, hambrientos, y más necesitados de que alguien les escuche, tenga con ellos un gesto de cercanía, una palabra de bondad y de ternura.
+A veces, cuando entramos en el Templo, nos olvidamos de que también está entre nosotros en el Sagrario esperándonos con los brazos abiertos para acogernos, abrazarnos, escucharnos, animarnos. apoyarnos, consolarnos… acompañarnos. Y aunque nos olvidemos de Él y lo dejemos solo, nunca nos lo reprocha y sigue esperándonos.
3.- Por todo eso, no podemos participar en la Eucaristía y marcharnos como si no hubiera ocurrido nada en nuestra vida, porque SÍ que ha ocurrido: Jesús se ha hecho una misma cosa con nosotros y nos ha hecho semejantes a Él.
Esa es la razón por la que hemos de revisar por qué y para qué venimos a Misa.
+No podemos seguir encerrados en nuestro egoísmo, criticando, juzgando, resistiéndonos a perdonar, a compartir, olvidándonos de ese familiar que está solo y poco tenido en cuenta porque lo consideramos una carga que nos incomoda…
+Si al celebrar la Eucaristía no terminamos, al menos, con el propósito de cambiar en algunas cosas, no hemos aprovechado el regalo que nos hace el Señor de habitar en nosotros, y poder contar con su ayuda para ser cada día mejores.
4.-Celebremos la Eucaristía, pero especialmente hoy, con la alegría de formar parte de esos amigos cercanos invitados a sentarnos a la Mesa del Señor para que su Amor permanezca siempre en nosotros y podamos regalarlo y compartirlo con los demás.
Por eso hoy se celebra también el DÍA NACIONAL DE CARIDAD, para que tengamos un especial gesto de solidaridad con todos los que necesitan y esperan sentirse hermanos nuestros y sentirse amados de Dios.