DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A
Domingo 25 de Junio de 2023
REFLEXIÓN
1.- Este pasaje del Evangelio recoge unas afirmaciones de Jesús que nos parecen especialmente duras y difíciles de cumplir.
Para ayudaros a entenderlas os pongo dos ejemplos frecuentes en nuestra vida:
+Cuando una persona está absolutamente enamorada de su pareja está dispuesta a dejarlo todo para no perderla. Está dispuesta a vivir en otro país o en otra ciudad, a cambiar de trabajo, a cambiar de costumbres o de hábitos…aunque eso suponga alejarse de su familia, de sus amigos…porque no puede vivir sin la persona a la que ama.
+Cuando alguien os pregunta: ¿A quién quieres más a tu pareja o a tus hijos?...Os paráis a reflexionar un momento y decís: A los dos por igual. Son amores distintos.
2.- Esto es lo que quiere decirnos el Señor: Hemos de estar absolutamente enamorados de Dios, ha de ser el Centro de nuestra vida, nada ni nadie ha de ocupar su lugar.
Dios ha de ser nuestro AMOR PRIMERO, hemos de amarlo sobre todas las cosas, porque todo lo que somos y tenemos es Suyo, nos lo ha dado Él, se lo debemos a Él. Y Él nos ama con un Amor Infinito.
Y eso no quiere decir que no hemos de amar a los demás, sino que son Amores Distintos, y sólo cuando nuestro corazón esté lleno del Amor de Dios podremos amar a los demás como el Señor quiere, con un amor auténtico y de verdad, porque de lo contrario les podemos amar con un amor equivocado, un amor interesado, manchado de egoísmo, hasta el punto de ser capaces de dejarlos a un lado cuando ya no nos interesan.
3.- Cuando somos capaces de amar como el Señor quiere, todo lo que hagamos es presencia viva del Amor de Dios. Así nos lo dice Jesús: "El que os recibe a vosotros, me recibe a Mí”.
Hemos de sentirnos enviados por el Señor a hacer presente su Amor en todo momento, no necesariamente haciendo cosas grandes que llamen la atención, sino con las pequeñas cosas de cada día hechas con el corazón, con una sonrisa, con una mirada de ternura, como dar de beber un vaso de agua fresca a quien está sediento, acoger a quien se acerca a nosotros deseando ser escuchado porque se siente sólo, tender la mano a quien necesita de nuestra ayuda…
4.- Esto que nos pide el Señor no es fácil. Es lo que Él llama cargar con nuestra cruz de cada día.
+Las Cruces propias de nuestra condición humana: nuestro carácter, nuestras debilidades, nuestros problemas, todo aquello contra lo que hemos de luchar cada día porque no hacemos el bien que queremos, en cambio, el mal que no queremos hacer, lo hacemos casi espontáneamente.
+Las Cruces que son todo lo que hemos de aceptar y aguantar de los demás: su forma de ser, sus manías, sus costumbres y hábitos, su educación, su manera de ver las cosas, sus opiniones contrarias a las nuestras… Esos sufrimientos y problemas de los que nos hacen partícipes esperando nuestra ayuda, que también nos hacen sufrir a nosotros.
+Las Cruces que son Todo lo que hemos de sobrellevar por nuestra condición de cristianos: Burlas, desprecios, críticas, humillaciones, ataques…. y quizá también persecuciones.
5.- Eso es lo que hemos de entender cuando Jesús nos dice: “El que no está dispuesto a seguirme así, no sirve para ser mi discípulo”.
Siempre es necesario que revisemos nuestra vida a la Luz del Evangelio y que nos preguntemos:
+¿Es el Señor mi Amor primero? ¿Cuántas cosas ocupan su lugar en mi vida?
+¿Estoy dispuesto a seguirle cargando con mi cruz de cada día?
Pidamos al Señor que nos ayude a cargar con nuestra cruz de cada día para poder seeguirle con fidelidad.