DOMINGO XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A
JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO
Domingo 26 de Noviembre de 2023
REFLEXIÓN
1.- A lo largo del año hemos ido recordando, reviviendo y celebrando los acontecimientos más importantes de la Vida de Jesús. Un recorrido que termina este domingo con la proclamación de JESÚS REY DEL UNIVERSO, porque ha Resucitado, ha vencido a todos sus enemigos, al pecado y la muerte, vive para siempre y así ha sido proclamado y es reconocido como el Rey y Señor de todo el universo.
2.- Pero no nos confundamos porque Jesús no es un Rey al estilo de los hombres, con poder, armas, ejército, súbditos, leyes que obligan y oprimen…. El suyo es un Reino de libertad, de igualdad, de paz…que tiene el AMOR como única ley.
Aceptar a Jesús como nuestro Rey es conocerle, escuchar lo que es su voluntad y obedecerle, amándonos unos a otros como Él amó.
3.- La palabra amor la usamos tan mal, aplicándola a tantas situaciones y comportamientos que no son amor, que se ha convertido en una palabra vacía que no compromete ni sirve para nada.
El Amor del que nos habla Jesús es una palabra que hemos de convertir en vida cada dia y en cada momento, practicando la misericordia con quienes más necesitan ser amados:
+Es dar de comer al hambriento, acoger al extranjero, atender y acompañar al enfermo, acercarnos al que está solo, visitar al que está preso, consolar al que está triste, ayudar al que se siente débil, estar al lado de quien se siente excluido…
+Es respetar y cuidar la vida de todo y de todos, los derechos y la dignidad de cada persona porque todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, construir entre todos un mundo en el que en las relaciones humanas prevalecen la verdad, la libertad, la justicia, la paz..
4.- Cuando al final de los tiempos todas las naciones sean convocadas a estar reunidos en presencia del Señor, seremos juzgados por el amor, el amor que hemos demostrado a Jesús con nuestra vida y nuestras obras, porque todo lo que hemos hecho, amando a los que más necesitan ser amados, se lo hemos hecho a Jesús incluso sin darnos cuenta o sin haberle conocido.
¿Nos dirá Jesús “Venid benditos de mi Padre a heredar el Reino preparado para vosotros o nos dirá que no somos dignos de participar del reino porque no hemos amado o no hemos querido amar?
No seamos cristianos de palabras vacías y comportamientos con los que queremos aparentar lo que no somos. Que nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras obras manifiesten la verdad de lo que creemos y somos.