DOMINGO IV DEL TIEMPO DE ADVIENTO CICLO B
Domingo 24 de Diciembre de 2023
REFLEXIÓN
1.- A lo largo de este tiempo de Adviento nos hemos ido preparando para celebrar la Navidad ayudados por tres personas imprescindibles en la Historia de la Salvación:
+El Profeta Isaías que recordaba insistentemente al Pueblo de Israel la necesidad de cambiar de vida, volver a poner la mirada en Dios, arrepentirse de los pecados y recuperar la esperanza de que Dios cumplirá la promesa de Salvación que hizo para que la humanidad pudiera reconstruir y recuperar lo que había perdido por el pecado.
Recordaba la importancia de estar VIGILANTES porque nadie sabe cuando llegará el Mesías Salvador.
+Juan el Bautista que volvía a hacer una llamada a la conversión, a cambiar de vida, a estar arrepentidos de los pecados y a PREPARAR EL CAMINO para acoger al Mesías Salvador porque ya está aquí, ya está entre de nosotros. Afirmando que él no era el Mesías, no era la Luz, sino el TESTIGO DE LA LUZ, el que anunciaba su presencia y pedía a todos que le recibieran y lo acogieran
+Esta última semana nos fijamos en María como la mujer llena de gracia, la que dice SÍ para que Dios pueda hacerse uno de nosotros en la persona de Jesús, estar a nuestro lado, compartir nuestra vida y transformar nuestra existencia.
María, la llena de Dios, es portadora de Dios y lo hace presente en el mundo, no sólo porque es la Madre de Jesús, sino, como ocurre con su visita a Isabel, lo hace presente con su actitud de servicio, su disponibilidad, su humildad y su alegría.
2.- Si nosotros hemos escuchado con atención y hemos hecho caso a lo que nos ha ido proponiendo la Palabra de Dios, hemos preparado el Camino al Señor enderezando lo torcido, eliminando los obstáculos que son consecuencia de nuestros pecados, tendiendo puentes para el diálogo, la reconciliación, la misericordia y la paz, prestando atención a los más pobres y excluidos porque son los que más necesitan ser amados, estaremos preparados para abrir las puertas de nuestro corazón, dejar que el Señor transforme toda nuestra existencia y podamos escuchar que el Ángel nos dice a cada uno como a María: “Alégrate… el Señor está contigo, estás lleno de Dos…”
Si no es así, si no hemos estado vigilantes y atentos, si no hemos dejado que Dios haya tocado lo más profundo de nuestro ser y nuestra vida haya cambiado, todo este tiempo del Adviento no ha servido para nada y la gracia que Dios ha ido derramando en nosotros se ha perdido.
3.- El profeta Isaías, Juan el Bautista, y María, al igual que lo fueron todos los profetas, han donado generosamente sus vidas al servicio de Dios para el bien de la humanidad.
Hoy sigue habiendo muchas personas buenas que sin hacer cosas grandes, pero con una vida llena de Dios, con su presencia, con su bondad, con su actitud de servicio, siempre dispuestos a hacer el bien, con generosidad y con una sonrisa, regalan su vida de forma desinteresada para bien de todos, y están haciendo presente la salvación que Dios trae a los hombres y al mundo.
Conviene que pensemos que también nosotros, si nos hemos preparado bien, podemos ser portadores de Dios para todos aquellos que están a nuestro lado y transmitir la verdadera alegría de la Navidad.