FESTIVIDAD DE LA SAGRADA FAMILIA
DOMINGO II DE NAVIDAD CICLO B
Domingo 31 de 2023
REFLEXIÓN
1.- A lo largo de lo que poco a poco nos van contando los Evangelios podemos descubrir aspectos fundamentales de cómo era la Familia de Jesús.
++ Era una familia profundamente religiosa que, desde antes del nacimiento de Jesús, iba descubriendo la voluntad de Dios a través de los distintos acontecimientos de su vida, permaneciendo unidos por el amor y atentos a descubrir lo que Dios les iba pidiendo.
++No tuvieron una vida fácil: Tuvieron que alojarse fuera de la ciudad porque no había sitio para ellos, alojados en un corral para animales y aceptar que el Niño naciera como un excluido. Y vivir como inmigrantes sin techo al tener que huir a Egipto.
++Cumplieron con la Ley llevando al niño al Templo para ser circuncidado, ser presentado a Dios, y pedir la Purificación de María. Y escucharon sorprendidos lo que dijeron de Jesús y de María el anciano Simeón y la profetisa Ana.
2.- ¿Cómo son nuestras familias? ¿Son parecidas o distintas a la Familia de Jesús?
++En esta sociedad tan llena de conflictos, materialista y secularizada encontramos familias rotas, desintegradas, soportando muchos sufrimientos por la falta de trabajo que les impide llevar una vida digna, pasando hambre, sufriendo injusticias…
++Familias en las que está ausente el amor y viven en constantes conflictos, discusiones, malos tratos, falta de diálogo, de respeto mutuo, en las que los niños y los ancianos son mal atendidos porque molestan y son arrinconados, humillados…
++Encontramos también familias que se esfuerzan porque el Amor esté en el centro de sus vidas, se respetan, se aceptan como son y se ayudan a que cada uno se desarrolle como persona aprovechando bien sus cualidades y su manera de ser. En las que todos encuentran en ella seguridad, calor de hogar, confianza.
++Los conflictos se resuelven con el diálogo, la comprensión, la misericordia, el perdón.
3.- No hay familias perfectas porque nosotros somos imperfectos, pero, a pesar de todo, la familia es esencial en nuestra vida.
Somos el reflejo de lo que en ella hemos vivido y aprendido. Es nuestro refugio en los momentos de dificultad, de sufrimiento y de conflicto, porque sabemos que siempre seremos bien recibidos y, aunque sean imperfectas, siempre tendremos allí nuestro lugar.
Fijémonos en la Familia de Jesús para tenerla como modelo porque en Ella encontraremos todas las cualidades, la manera de comportarse y de convivir, que nos pueden ayudar a ser la familia que el Señor desea.
Recemos por las familias que sufren a causa de la guerra, del hambre, de la enfermedad y el desamor. Recemos por las familias que viven con alegría y con esperanza para que sean ejemplo y refugio de quienes más sufren. Y recemos por nuestras familias para que se mantengan unidas en el Amor y sean una escuela en la que se aprenda a amar a los demás y ayudar sin pedir nada a cambio.