MIÉRCOLES DE CENIZA CICLO B
Miércoles 14 de Febrero de 2024
REFLEXIÓN
1.- Con esta celebración comenzamos la Cuaresma, tiempo de preparación para celebrar con alegría el acontecimiento más importante de nuestra Fe: la RESURRECCIÓN DE JESÚS.
La Liturgia y la Palabra de Dios nos indican el camino que hemos de recorrer durante este tiempo.
La imposición de la CENIZA nos recuerda que, al igual que la ceniza ahoga el fuego de una hoguera, aunque queden algunas brasas escondidas, y mancha todo lo que toca, así ocurre con nuestra fe y nuestra vida cristiana:
+Los afanes de la vida, nuestras debilidades y pecados, la van debilitando poco a poco, se va adormeciendo y nos sentimos sucios y manchados, y nuestra pereza nos conduce a dejar de hacer lo que debemos.
+Tal vez queden también unas pequeñas brasas que necesitan ser avivadas para que el fuego de la fe, la esperanza y el amor vuelva a brillar en nosotros.
2.- En el pasaje del evangelio que acabamos de leer, Jesús nos indica lo que hemos de hacer para recorrer el camino de conversión y de cambio que hoy debemos comenzar:
+LA ORACIÓN. Necesitamos recuperar y reforzar nuestra relación con Dios para que ocupe el centro de nuestra vida, para avanzar en conseguir el objetivo de amarle sobre todas las cosas, de que Él sea nuestro amor primero y vaya transformando nuestro corazón.
+EL AYUNO. No sólo es privarnos del alimento material sino también de todo aquello que ocupa el lugar de Dios, y nos recuerda el sacrificio y el esfuerzo que hemos de hacer para apartarnos de todo mal, de todo peligro, de todo pecado, poniendo empeño en no caer en las tentaciones que nos apartan de Dios y nos empujan a hacer las cosas mal.
+LA LIMOSNA. Es el símbolo de todos los gestos y actos de amor que podemos hacer en nuestra relación con los demás, estando pendientes de todos los que necesitan ser amados, empezando por quienes están cerca de nosotros, pero también de los que se sienten excluidos, olvidados y con más necesidad de ser tenidos en cuenta.
3.- Para poder llevar a cabo todo lo que nos dice Jesús,
+Necesitamos tener un tiempo de silencio, tranquilo y sin prisas para poder estar con el Señor y concretar lo que vamos a ir haciendo cada día para que este tiempo de Cuaresma sea un tiempo de gracia y de bendición
+Y procurar mantenernos en esa actitud de conversión que nos permita llegar a la Fiesta de la Resurrección de Jesús con la alegría de haber resucitado también nosotros, revitalizando nuestra fe, nuestro amor a Dios y a los demás y la esperanza de que si nos esforzamos nuestra vida cristiana puede ser mejor.