DOMINGO V DE CUARESMA CICLO B
Domingo 17 de Marzo de 2024
REFLEXIÓN
1.- Si nosotros queremos conocer bien a Jesús, como querían aquellos griegos que acudieron a los Discípulos, hemos de poner los ojos en la Cruz. Es el signo de una entrega de Amor y servicio a los demás que descubrimos cuando recorremos su Vida y escuchamos sus Palabras.
Jesús ve que llega su final y cargado de angustia y sufrimiento se pregunta: ¿Qué haré? ¿Pedir al Padre que me libre de este sufrimiento?
Su respuesta es aceptar que ha venido a cumplir la voluntad del Padre, a salvar a los hombres aunque eso suponga perder la vida.
2.- Para que lo entiendan quienes le escuchan, se compara a Sí mismo al grano de trigo: Si no cae en tierra y muere, no produce fruto abundante. Así hace Jesús: Su entrega total hasta la muerte, produce los frutos abundantes de la salvación, de la Resurrección.
Seguir a Jesús es estar dispuesto a hacer lo mismo: A servir a los demás con una entrega de amor y por amor, y así se lo advierte a la gente y a nosotros si queremos ser como Él.
+Quien no quiera entregarse con generosidad gastando su vida haciendo el bien a los demás, aunque le cueste renuncias, esfuerzo y sacrificios, tiene una actitud egoísta y cómoda.
Sólo piensa en sí mismo, en su bienestar, en sus intereses. Se aísla de los demás y no quiere saber nada de las preocupaciones y los sufrimientos de quienes le rodean. Y su vida termina siendo una vida vacía, triste, y sin sentido.
+En cambio, quien quiere ser servidor de todos como Jesús, entrega y regala su vida sin pedir nada a cambio, haciendo buenas obras y preocupándose del bien de los demás, aunque eso suponga ir perdiéndola poco a poco, regalando su tiempo, su trabajo, su salud, quizá también su dinero... Pero la va llenando del Amor de Dios y da frutos abundantes de bondad, amor, misericordia.
Su vida está llena de alegría, tiene sentido, y con sus obras va construyendo el Reino de Dios y anunciando el Evangelio.
3.- Terminando nuestro camino por el desierto de la Cuaresma podemos hacer un pequeño examen de conciencia y preguntarnos
* Si nos hemos acercado más a Dios, si hemos ido resucitando y preparándonos para vivir la Pascua con la alegría de que Jesús nos hace hombres nuevos porque participamos de su resurrección.
* Si hemos aprovechado este tiempo de gracia para ir purificándonos, fortaleciendo nuestra fe, ensanchando nuestro corazón, dejando que Él nos transfigure, mejorando... Y no hemos puesto escusas para hacer lo que debíamos hacer.
* Si nos vamos pareciendo más a Jesús, llenando nuestro corazón de su Amor, muriendo a todo lo inútil y viejo que hay en nosotros, entregando nuestra vida al servicio de los demás.
En esta última semana pensemos cómo podemos dedicar más tiempo al Señor, y hacer el propósito de poner más empeño en servir y ayudar a quienes nos necesitan para que nuestras buenas intenciones no se queden sólo en palabras.