JUEVES SANTO CICLO B
Jueves 28 de Marzo de 2024
Los sentimientos de Jesús. Sus gestos y sus palabras de amor.
1.-Leyendo los relatos evangélicos podemos ponernos en el lugar de Jesús y descubrir sus emociones y sentimientos más profundos en una tarde como esta.
Probablemente eran sentimientos contradictorios. Por una parte de enorme tristeza: se siente solo, incomprendido, rechazado, abandonado… y hasta traicionado.
¡Pero los amaba tanto!
+Eran sus amigos. Les había confiado su intimidad. Les había hecho partícipes de su misión, de su mensaje, de sus enseñanzas. Habían sido testigos de sus obras…Les había dado autoridad para curar enfermos, resucitar muertos, expulsar demonios…
¡Había deseado tanto comer esa Pascua con ellos!
Y sin embargo -Él lo sabía- uno de ellos lo iba a traicionar.
+Al paso del tiempo recordarían con emoción aquellas palabras, aquellas confidencias, sus deseos, sus preocupaciones… ¡Les había dado tanto y le habían correspondido tan poco!
+Como el mayor tesoro recordaban todos sus gestos de amor y de servicio.
Los reunió a todos. No quería que faltara nadie. Eran sus amigos, su familia. Quería estar con ellos y sentirse acompañado, acogido, rodeado de ellos, aunque ellos no habían entendido nada.
Los sentó a la mesa. Quería que siempre recordaran aquel día como un día de fiesta, de alegría intensa, de amor experimentado, vivido, compartido, fuente del gozo más grande.
Se puso de rodillas y comenzó a lavarles los pies. Era aquel un trabajo de esclavos que, incluso, podrían llevarse algún puntapié y alguna palabra de desprecio. Les trató como señores porque el hombre es tan grande que merece ser servido por el mismo Dios. No lo entendieron. Algún día lo entenderían.
Partió el pan. Un pan aún caliente, recién hecho, que se parte y reparte. Que deja de ser pan para hacerse su Cuerpo, alimento, vínculo de común unión y amor compartido y entregado. Signo visible de su permanente presencia entre nosotros.
Repartió la copa. Rebosante de vino. Su Sangre. Signo de alegría y de fiesta, de vida entregada por todos.
2.- En esta tarde recordamos y revivimos los mismos sentimientos, las mismas palabras, los mismos gestos de Jesús.
*¡Nos ha amado tanto! ¡Ha tenido con nosotros tantos gestos y tantas palabras de amor a lo largo de nuestra vida! Y sin embargo no hemos sabido valorarlos, agradecerlos, recordarlos siempre. ¡Le hemos correspondido tan poco!
*¡Cuántas veces el Señor se ha sentido decepcionado y traicionado por nosotros! Le hemos abandonado. Nos hemos buscado otros amigos.
Le hemos rechazado cuando sus enseñanzas han sido exigentes y nos piden un cambio de vida. Le hemos vendido. Le hemos defraudado
* Y a pesar de todo, !nos sigue amando tanto¡
3.- Hoy como aquella tarde, nos reúne a todos, nos sienta a su Mesa, no quiere que falte nadie porque quiere decirnos: vosotros sois mis amigos. Os amo hasta el extremo. Quiero quedarme siempre con vosotros.
Hoy agradecemos a Jesús su amor infinito, nos comprometemos a seguir su ejemplo, a amar sin medida, a servir sin pedir nada a cambio y a vivir como Él vivió.