DOMINGO III DE PASCUA CICLO B
Domingo 14 de Abril de 2024
REFLEXIÓN
1.- Este pasaje del Evangelio nos narra la segunda vez que Jesús se presentó a los discípulos después de resucitar.
Todos los que estaban reunidos ya lo habían visto resucitado y comentaban lo que les había ocurrido, pero aún así, no acababan de creer, estaban envueltos en la oscuridad de sus dudas y sus miedos, por eso cuando Jesús se hace presente entre ellos se asustan, piensan que es un fantasma.
Jesús les da seguridad de que es Él: Dadme algo de comer, y come ante ellos, mirad mis manos y mis pies, soy Yo… Tocadme… No soy un fantasma…les saluda como la primera vez: Paz a vosotros, y ellos experimentan la alegría de su presencia.
Y les recuerda: Os lo dije. Esto es lo que estaba escrito en la Ley de Moisés y los profetas y los Salmos: Que el Mesías padecerá, resucitará y en su nombre se proclamará la conversión y el perdón de los pecados. Y les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras. Y añadió: Vosotros sois testigos de esto.
2.- Los hombres somos débiles y nos cuesta creer como les ocurrió a los discípulos.
Cada uno de nosotros hemos tenido a lo largo de nuestra vida encuentros especiales con Jesús en un momento de oración, en una confesión, en una Eucaristía, en un retiro… experiencias de estar cerca de Él, amados por Él.
Sin embargo a veces nos parece que estamos muy lejos de Dios, que no nos hace caso, que nos ha dejado solos… no vemos su Luz. Y Jesús nos dice como a los discípuos: ¿Por qué tenéis dudas? ¿Por qué no creéis? Si sabéis que estoy con vosotros, a vuestro lado, que no os dejo solos…
3.-Hemos de escuchar lo que nos dice S. Juan en la segunda lectura:
Ser cristiano no son sólo palabras, sino una manera de vivir: “En esto sabemos que conocemos a Jesús, en que creemos en Él y que su Vida está en nosotros, en que cumplimos sus mandamientos”. Y S. Juan es especialmente duro cuando sigue diciendo: “El que dice que cree en Dios y no cumple sus mandamientos es un mentiroso porque la verdad no está en él.
El que dice que cree en Dios pero no cree que nos ama siempre, incluso en los momentos más oscuro y difíciles, con un amor sin límites, el que desconfía de su Amor, el que dice que todo le da igual y no vale la pena esforzarse en ser mejor, en parecerse a Jesús, en vivir como un Hombre Nuevo…no piensa ni se comporta como un buen cristiano
4.-Todo esto es lo que significa creer en Jesús Resucitado. Por eso, nos hemos de preguntar: ¿Creemos de verdad? ¿Nos esforzamos en cumplir los mandamientos y las enseñanzas de Jesús? ¿O nos dejamos arrastrar por los miedos, la desconfianza, la tristeza, las dudas y nos alejamos del Señor en los momentos de dificultad y sufrimiento?
Pidamos al Señor que nos abra el entendimiento para comprender su Palabra, no apartarnos de Él y vivir del modo que Él nos enseña.