DOMINGO II DE PASCUA CICLO B
Domingo 7 de Abril de 2024
REFLEXIÓN
1 . Después de la muerte de Jesús los discípulos estaban muy asustados por miedo a los judíos. El centro de su vida ya no era Jesús. Estaban encerrados en sí mismos, desorientados, paralizados. Sin embargo, cuando Jesús los visita vuelve a ocupar el centro de sus vidas, lo ven resucitado y cambia su actitud y su estado de ánimo.
Lo primero que hace Jesús es regalarles su Paz y la alegría de volverle a ver, de estar con ellos. Y les envía a perdonar los pecados, a continuar la Misión que Él había comenzado. A regalar el Amor y la misericordia de Dios a todos los hombes cumpliendo así la promesa que había hecho después del primer pecado.
2.- El primer regalo que nosotros recibimos de Jesús resucitado es la paz, un regalo que hemos de cuidar, conservar y construir.
+Lo cuidamos teniendo el corazón lleno de Dios, cuidando nuestra relación con Él y su presencia en nosotros, estando dispuestos a pedirle perdón de lo que hemos hecho mal, haciendo el compromiso de crecer haciendo el bien y regalando generosamente a los demás el perdón que gratuitamente hemos recibido del Señor.
+La construimos estando en paz con nosotros mismos, valorando nuestras cualidades como un regalo que se nos ha hecho y que debemos aprovechar para ponerlas al servicio de los demás. Aceptando nuestras limitaciones, perdonándonos nuestras equivocaciones, mirando hacia adelante con el deseo y el compromiso de mejorar.
+ Transmitiendo paz a cuantos están con nosotros. Aceptando a cada uno como es, valorando sus cualidades y las cosas que hacen bien , tratando a todos con ternura, con cariño, con respeto.
Evitando todo lo que pueda provocar conflicto, discusiones, distanciamientos, malos entendidos. Siendo pacientes, pacíficos y pacificadores.
Perdonando a quien nos ha ofendido y pidiendo perdón del daño que hemos hecho a los demás. Siendo comprensivos y misericordiosos como deseamos que lo sean con nosotros.
3.- Sólo podemos vivir con alegría cuando vivimos con paz y construimos la paz.
+Vivir con alegría es saber hacer todas las cosas con una sonrisa, con buena cara, con buen humor. Es hacerlas con amor y con generosidad. Así nos comportamos como Jesús y transmitimos su presencia y la alegría de que está siempre con nosotros.
+Un cristiano no es un buen cristiano si se queja de todo, si protesta de todo, de cualquier servicio que le pidan, haciéndolo a regañadientes y de mal humor. Vivir con alegría también es ver el lado bueno de las cosas, lo positivo de cada persona, de cada situación, lo que puedo aprender de cada experiencia aunque sea dura o difícil.
4.-Como a los discípulos, Jesús nos envía a perdonar los pecados prolongando en el tiempo su Misión, porque no podemos olvidar que sin el perdón no es posible la alegría y la paz. Sólo así podemos vivir una vida nueva y construir entre todos el Reino de Dios.