DOMINGO DE PENTECOSTÉS
Domingo 19 de Mayo de 2024
REFLEXIÓN
1.- La llegada del Espíritu Santo fue para los discípulos una experiencia tan intensa que sólo fueron capaces de transmitirla por medio de imágenes que simbolizaban lo que habían sentido:
++Fue como un vendaval, como un terremoto que hace tambalear los cimientos y arrastra todo lo viejo y lo inútil. Que rompe todas las barreras de sus miedos e inseguridades y les empuja, como un viento potente que hincha las velas de un barco para que pueda navegar; les hace abrir las puertas y hablar a todos de Jesús Resucitado, del Amor de Dios que quiere hacer nuevas todas las cosas. Y que a pesar de ser una multitud de diversas lenguas y lugares todos les entendían y se asombraban de lo que contaban.
++Fue como un fuego intenso que hizo arder de amor su corazón y que repartió, como llamas que se iban dividiendo, distintos dones a cada uno de los que estaban allí.
++Fue el comienzo de una nueva etapa de la vida de los discípulos que empezaban a cumplir el mandato de Jesús: Anunciar el Evangelio, bautizar y perdonar los pecados.
2.- Hoy cada uno de nosotros necesitamos recibir de nuevo el Espíritu Santo:
++Como un viento recio que arrastre y limpie en nosotros todo lo que hay de viejo en nuestra vida: Las rutinas que no nos dejan avanzar ni mejorar, las barreras de los miedos y las cobardías que nos impiden manifestar que somos cristianos en un mundo que se empeña en vivir de espaldas a Dios. Que nos da la fuerza que necesitamos para seguir avanzando en nuestra vida de fe superando todo lo que nos paraliza y nos impide crecer.
++Un viento que arrastre las cenizas de nuestras debilidades y pecados para reavivar con el fuego del Espíritu las brasas del Amor a Dios y a los demás. Un Fuego que nos mantenga unidos como una gran familia reunida en torno al fuego del hogar.
++Una presencia de la alegría y la paz que sólo el Espíritu nos puede dar.
++Necesitamos que el Espíritu nos ilumine con su Luz y nos de su Sabiduría para saber lo que Dios quiere de nosotros y que nos lo va dando a conocer a través de los distintos acontecimientos de nuestra vida.
++El Espíritu que nos consuela, cura nuestras heridas, alivia nuestros sufrimientos, nos guía y nos conduce por el camino recto.
3.- Hoy también la Iglesia necesita un nuevo Pentecostés para que crezca en el Amor de Dios, se mantenga unida, se renueve y se purifique para que con la Luz y la Sabiduría del Espíritu siga anunciando el Evangelio al mundo de hoy con la coherencia y la fortaleza de todos los que formamos la Iglesia siendo siempre fieles al mensaje de Jesús.
Y lo necesita nuestro mundo para que cambie los corazones y entre todos hagamos posible la verdad, la justicia, el diálogo, el perdón, la misericordia, la paz.
Que nuestra celebración de hoy sea suplicar al Señor que envíe su Espíritu, nos renueve a nosotros y renueve la faz de la tierra.