SAN PEDRO Y SAN PABLO - CELEBRACIÓN SOLEMNE
Domingo 30 de Junio de 2024
REFLEXIÓN
1.- Jesús siempre es sorprendente y lo fue en la elección de Pedro y Pablo como columnas de la Iglesia, aunque la vida de ambos fue imperfecta.
PEDRO
++Un pescador sin cultura, rudo, de carácter fuerte y apasionado, lleno de miedos y cobarde, a veces pretencioso en sus afirmaciones: “Daré mi vida por Ti”… Y a la vez capaz de decir y hacer lo contrario: Negar a Jesús delante de todos.
++Pero algo en él había que lo hacía especial y distinto a los demás: Su AMOR apasionado por Jesús.
Un amor tan profundo y tan auténtico, tan lleno de verdad, que al recibir la mirada dolorida de Jesús por haberle negado, sintió la vergüenza de la traición, se escondió y pasó toda su vida llorando amargamente.
Aquel Amor apasionado y aquel compromiso de fidelidad movió a Jesús a pedirle que cuidara de sus ovejas, que confirmara a sus hermanos en la fe, a convertirlo en la roca firme sobre la que construir la Iglesia, a darle las llaves del Reino de los Cielos.
Pedro siempre fue reconocido y respetado por todos como el primero sobre los demás Apóstoles.
PABLO
++Un ciudadano romano por derecho de familia, hombre culto, de la secta de los fariseos, cumplidor estricto de la Ley y defensor de las tradiciones, que por fidelidad a su fe, fue perseguidor implacable de aquellos primeros cristianos que eran considerados herejes y traidores a la fe judía…
++Sin embargo, Jesús lo envolvió con la potente fuerza de su Luz y de su Amor, y lo eligió para anunciar el Evangelio a todos los pueblos paganos, extendiendo el mensaje salvador más allá de las fronteras judías, acompañándolo con la Luz y la fuerza del Espíritu.
++La universalidad del mensaje de salvación de Jesús exigía hacerlo llegar a todos los lugares y los hombres de la tierra y así afianzó la tarea misionera como esencial en la vida de la Iglesia.
Dos hombres distintos, que tuvieron sus desencuentros, pero que supieron limar sus asperezas porque les unía su Amor apasionado por Jesús y su compromiso de fidelidad a la misión recibida.
2.- Hemos de aprender de ellos ese Amor a Jesús sin fisuras que nos une a pesar de nuestras diferencias y a ser fieles a la misión de anunciar el Evangelio que todos hemos de cumplir desde nuestras situaciones personales hablando sin miedo de Jesús y siendo coherentes en nuestra vida.
Y en estos momentos en los que la Iglesia y la figura del Papa es atacada incluso desde dentro mismo de la Iglesia, es necesario que recemos por él para que siga su misión de confirmar en la fe a los hermanos, mantener la Iglesia unida en la Verdad y el Amor y ser la roca firme sobre la que Jesús quiso y quiere construir su Iglesia .