DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
Domingo 20 de Julio de 2024
REFLEXIÓN
1.- Me gusta ver ese lado humano, entrañable y tierno de Jesús que se preocupa del descanso de sus discípulos y de Él mismo, cuando les dice al regresar de la dura misión que les había encomendado :” Venid vosotros a solas, a un lugar desierto, a descansar”...porque cada día les seguía tanta gente que no encontraban tiempo ni para comer.
Ese lado tan humano y tierno de Jesús me hace pensar que el Señor nos está diciendo: Marchaos de vacaciones. Descansad.
++Hemos de pensar en nosotros mismos porque a lo largo del año tenemos tantas cosas que hacer, tanto trabajo, corremos tanto, que necesitamos parar, tener un tiempo y un lugar de silencio y tranquilidad..
+Para recuperar el equilibrio en todo lo que hacemos. Preguntarnos qué hacemos, cómo lo hacemos, para qué lo hacemos. Recuperar nuestro equilibrio espiritual, buscando tiempo para rezar, leer la Palabra de Dios, celebrar la Eucaristía…
++Tiempo para cuidar y recuperar nuestra relación con los demás
+Preocuparme y dedicar más tiempo y sin prisas a mi pareja, a mis hijos, a mis nietos, a mis familiares… que a lo largo del año no les he dedicado el tiempo que necesitan.
+Tiempo para cuidar a los amigos desatendidos por falta de tiempo y por oportunidades mal aprovechadas. Tiempo para hablar, escuchar o simplemente estar con aquellos que nos quieren y a quienes queremos.
+Tiempo para echar una mano y ayudar a quienes nos necesitan, o no se pueden permitir unas vacaciones por falta de medios…
Necesitamos cuidarnos a nosotros mismos porque, si no estamos bien, no podremos cuidar de los demás.
2.- Me gusta también contemplar a Jesús que se compadece al ver aquella multitud que le busca porque le necesita, que quiere estar con Él, y no regatea esfuerzos para buscalo, escucharlo…Jesús deja su descanso porque siente compasión de ellos porque andan por la vida como ovejas sin pastor, desorientados y pedidos, necesitados de alguien que los cuide y les hable del Amor y el cuidado de Dios por todas sus criaturas.
Jesús también se compadece de nosotros porque, como aquellos que le seguían, muchas veces andamos por la vida cansados, desorientados, necesitados de que alguien nos escuche, nos oriente y nos anime para poder recuperar el equilibrio físico y espiritual que necesitamos.
3.-Hoy el Salmo del Buen Pastor, si lo leemos despacio, nos recuerda que el único Bue Pastor es Jesús. Él siempre nos escucha, nos ayuda y nos acompaña, nos ofrece su cayado para que no tengamos miedo y nos sintamos fuertes ante las dificultades con que nos vamos encontrar. Nos lleva a las praderas de verde hierba y del agua fresca de su Palabra y de la Eucaristía, para que podamos estar con Él y alimentarnos del Pan de la Verdadera Vida.
Aprovechemos bien el regalo de unos días de descanso y de este Salmo del Buen Pastor.
DIOS NO SE TOMA VACACIONES.