DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
Domingo 4 de Agosto de 2024
REFLEXIÓN
1.-La primera lectura del libro del Éxodo narra cómo el pueblo de Israel, una vez más, reniega contra Dios y contra Moisés porque les ha hecho salir de Egipto sufriendo muchas penalidades. Incluso añora su estancia allí que, aunque fuera como esclavos, se sentaban junto a la olla y comían carne y pan hasta saciarse.
Olvida todo lo bueno que Dios ha hecho con ellos y por ellos y sólo recuerda los problemas y sufrimientos. Pero la paciencia de Dios es infinita, de tal modo que ante las protestas y quejas desagradecidas les envía el pan del maná y una bandada de codornices..
2.- Lo mismo ocurrió con Jesús cuando constantemente le buscaban deseando milagros que curaran a los enfermos y les repartió abundante pan y peces para que pudieran comer.
Es precisamente en su pueblo cuando sus propios paisanos, que lo conocen desde niño, que saben que es un hombre trabajador, humilde, servicial, bondadoso…se preguntan de dónde le viene tanta sabiduría y tanto poder… Sospechan, critican, desprecian…prefieren que se vaya de allí.
Ante la crítica y el desprecio Jesús responde con bondad diciéndoles: “Os he alimento con abundancia de pan, pero el verdadero Pan es el que os da mi Padre..” Haciendo así referencia a la Eucaristía.
Dios tiene con su Pueblo una paciencia infinita. Y ante los desprecios y rechazos siempre responde haciendo el bien.
3.- Han pasado muchos siglos desde las quejas en el desierto y los desprecios a Jesús en su mismo pueblo, y nosotros seguimos siendo igual. No hemos cambiado.
++Nos quejamos y echamos las culpas a Dios cuando tenemos problemos y las cosas nos van mal, de todos nuestros sufrimientos, y no nos acordamos de todo lo bueno que cada día recibimos de Él
++Acudimos a Dios pidiendo solución a nuestros problemas, salud, trabajo, alivio para nuestros sufrimientos, que nos ayude a que se resuelva un problema concreto…
++Pedimos que tengamos suerte en la vida y que todo nos vaya bien, que disfrutemos de las vacaciones, que tengamos el trabajo que nos gusta y no cualquier trabajo que sea pesado o duro…
++Pedimos suerte en los negocios y en todas las actividades y proyectos que empezamos…
Y nos olvidamos de pedir el Pan del Cielo que nos regala en la Eucaristía, que es lo que verdaderamente tiene valor, para que nos alimentemos de Él y seamos semejantes a Él teniendo un corazón y una manera de ser y de vivir semejante a la suya, para que esté siempre presente en nosotros, nos acompañe y nos ayude en todas las situaciones.
4.- ¿Qué hemos hecho o qué estamos haciendo en estas vacaciones? Quizá nos hemos olvidado de tener tiempo para Dios, para tener un rato de oración y para ir a Misa los domingos… porque queremos hacer tantas cosas que no nos queda tiempo para Él.
Quizá también pueda decir de nosotros como dijo a sus paisanos: “No puedo hacer muchos milagros por vuestra falta de fe..”
¿Qué tal si nos miramos en el espejo de la Palabra de Dios de este Domingo para ver la verdad de lo que somos y como somos?