DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
Domingo 6 de Octubre de 2024
REFLEXIÓN
1.- El libro del Génesis comienza haciendo referencia a Dios creador de todas las cosas.
Cuando llega a la creación del hombre y la mujer, con una imágen sorprendente en la que el hombre reconoce a la mujer como alguien como él, afirma que ambos tienen la misma dignidad y los mismos derechos porque han sido creados a imagen y semejanza de Dios.
Más aún, han sido creados como seres complementarios, destinados a ser continuadores de la obra de la creación de modo que, siendo los dos una misma carne, formen una familia.
2.-Siendo imagen de Dios, el cimiento de la familia es el Amor. Pero no un amor cualquiera, sino un amor semejante al de Dios que se refleja y se manifiesta en todo, siendo la familia un signo visible de cómo Dios ama a los hombres. Por eso el Amor ha de ser:
+Total, sin poner condiciones, sin marcar diferencias, con la entrega total al otro.
+Fiel, en el que prevalezca la verdad, sin mentiras ni traiciones, de modo que el uno pueda confiar ciegamente en el otro. Que ante las debilidades del otro esté siempre dispuesto a comprender y perdonar, como hace Dios con nosotros, porque hemos de aprender a aceptarnos y amarnos como seres imperfectos.
+Único, en el que no hayan otros amores, se mantenga firme la unidad, en el que cada uno se preocupa del bien del otro y cada uno se sienta amado y aceptado tal como es. Cuando aparecen otros amores que van ocupando nuestro corazón (personas, trabajo, aficiones…) la pareja y la familia puede empezar a desunirse y deshacerse.
3.- Esto puede ser fácil de decir y de entender, pero siempre ha sido difícil de llevar a cabo por nuestra propia condición de seres imperfectos y débiles. Pero más todavía hoy porque en nuestra sociedad es difícil entender y aceptar un compromiso para siempre decidido libremente, porque tendemos a hacer en nuestra vida lo que nos es más fácil y cómodo. Y con mucha frecuencia aparece en la convivencia:
+El egoísmo, porque siempre utilizo el YO y me olvido de decir TU o NOSOTROS.
+El orgullo, porque siempre quiero tener razón, soy yo quien hace las cosas bien y no veo ni valoro lo que hace bien el otro. No estoy dispuesto a pedir perdón ni a rectificar; es el otro quien debe hacerlo.
+La falta de sinceridad y transparencia que genera desconfianza, pone en peligro la unidad y la confianza total en el otro.
+Ante las diferencias de criterio y las incomprensiones, es necesario aprender a dialogar siempre, escuchar, aceptar la parte de razón y de verdad del otro, a ceder.
+Hemos de aprender a decir: Te quiero, gracias, por favor, lo siento. Y no sólo una vez, sino siempre que haya oportunidad, porque es una manera de construir y afianzar el AMOR que es la base sobre la que hay que construir el matrimonio y la familia.
4.-A la luz de la Palabra de Dios, debemos podemos preguntarnos:
+Cómo son nuestras familias y qué podemos hacer para que sean verdaderamente cristianas. Cuáles son las principales dificultades que afectan a nuestras familias y cómo las podemos superar. Recemos por nuestras familias y por las que tienen dificultades