DOMINGO XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO B
FESTIVIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO
Domingo 24 de Noviembre de 2024
REFLEXIÓN
1.- Con la celebración de la fiesta de JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO, terminamos el año litúrgico, a lo largo del cual hemos ido recordando y reviviendo los momentos más importantes de la vida de Jesús, que es nuestro Salvador.
Jesús habló muchas veces del Reino de Dios, pero quienes lo escuchaban no le entendieron porque pensaban en un reino al estilo de los hombres, pero el Reino del que Jesús hablaba NO ES DE ESTE MUNDO.
+Jesús no es el Rey de un territorio, sino de todo el mundo.
+No lleva una corona de oro, sino de espinas y Su trono es la Cruz
+No tiene un ejército con armas para la guerra, para matar y destruir, sino que sus armas son el amor, la justicia y la verdad
+No tiene súbditos esclavizados y sometidos, sino hombres libres que viven como hermanos porque cumplen la única Ley del Reyno: El amor sin condiciones ni fronteras. Y la autoridad no se impone a la fuerza, sino que se gana por la propia presencia, las acciones y la forma de vivir.
2.- El Reino de Jesús no aparece de forma espectacular. Es como el grano de mostaza que se hace un árbol grande, o el poco de levadura que transforma una gran cantidad de masa, porque empieza en cada uno de nosotros: En aceptar a Jesús como el Rey y centro de nuestra vida, por aceptar su Ley como nuestro estilo de vida, y se manifiesta en: “Nuestra manera de pensar, de hablar y de actuar”.
Conviene que revisemos cómo es nuestra relación con Dios, nuestro trato con Él, nuestra manera de aceptar sus enseñanzas… para que se pueda manifestar el Reino en todas nuestras decisiones y en nuestro modo de vida.
Y que revisemos también si nos tomamos en serio el ir construyendo el Reino de Jesús en este mundo para que nuestros pensamientos y nuestro deseos no se queden sólo en palabras sino en obras que aporten un poco de Luz a este mundo que está rodeado de tanta oscuridad, tanta desorientación y tanta necesidad de amor, de paz y de esperanza.
Pidamos al Señor la ayuda que necesitamos para ser fieles discípulos suyos y constructores de un mundo en el que esté presente el amor, la verdad, la justicia y la paz