DOMINGO II DE NAVIDAD CICLO C
FESTIVIDAD DE LA SAGRADA FAMILIA
Domingo 29 de Diciembre de 2024
REFLEXIÓN
1.- En estas fiestas que la familia es la referencia de las reuniones y celebraciones, la Iglesia nos propone a la SAGRADA FAMILIA como modelo de todas las familias cristianas.
+La Familia de Jesús, a los ojos de la gente, era una familia normal: de personas sencillas, humildes, trabajadoras, honradas, profundamente religiosas, teniendo buenas relaciones con toda la gente, sin dar ningún motivo para hablar mal de ellos.
+María y José cuplen su misión de padres con el cuidando de su Hijo y educándolo en los valores propios de un buen ciudadano y un buen judío cumplidor de los mandato de la Ley.
2.- Cuando Jesús tiene ya 12 años va con ellos a Jerusalén, como sus padres hacían cada año, para la Fiesta de la Pascua.
+Dejándose llevar por la curiosidad propia de un adolescente, entra en el Templo, descubre la reunión de los doctores de la Ley y se atreve a hacerles preguntas y entrar en debates que a todos sorprenden, mientras sus padres comienzan su regreso a Nazaret.
+Después de una primera jornada de camino los padres se dan cuenta que su Hijo no está, lo han perdido, y con la angustia y preocupación propia de unos padres regresan para buscarlo.
+Cuando lo encuentran, su Madre le regaña como haría cualquier madre: “Hijo, ¿por qué te has portado así? ¿Por qué nos has hecho sufrir de esa manera? "Sabes que tu padre y yo te buscábamos angustiados”
Y la respuesta les sorprende: “¿Por qué me buscáis? ¿No sabéis que tengo que estar en las cosas de mi Padre?” Ante esa respuesta, que no entienden, guardan silencio porque hay muchas cosas que no entenderán porque forman parte de los planes de Dios.
+Jesús regresa con ellos a Nazaret, sujeto a ellos, dice el Evangelio, mientras iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia.
3.-La familia de Jesús tenía como cimiento el Amor. Un Amor que nacía de Dios y que se manifestaba en los comportamientos que S. Pablo propuso como actitudes propias de los cristianos: El respeto mútuo aceptándose cada uno tal como es, la humildad, la paciencia, la comprensión, el perdón, la servicialidad, la generosidad…. Y sobre todo el AMOR que es el vínculo de la unidad perfecta.
+En estos momentos en los que las familias pasan por dificultades importantes en cuanto a los valores sobre los que se cimienta su convivencia, muchas veces difícil, en situaciones económicas y laborales complicadas, es necesario fijarse en la Familia de Jesús para encontrar caminos de solución. Sin olvidar que:
Las familias sólo pueden mantenerse y permanecer unidas, si tienen como cimiento EL AMOR, que es el vínculo de la unidad perfecta.
4.- Nos podemos preguntar cómo son nuestras familias. Cuántas cosas hemos de mantener por encima de todo, cuántas podemos corregir y mejorar para que seamos lo que el Señor quiere y espera de nosotros. Y rezar para que nuestras familias permanezcan unidas, por las que pasan por momentos difíciles, y por la comunidad parroquial para que sea la Gran Familia de los hijos de Dios.