DOMINGO II DE NAVIDAD CICLO C
Domingo 5 de Enero de 2025
REFLEXIÓN
1.- El pasaje del Evangelio que acabamos de escuchar nos invita a abrir los ojos y reconocer que el mundo y nosotros mismos estamos envueltos por las tinieblas del pecado que se manifiestan en diferentes maneras de maldad tanto personal como social.
+Pero por amor a nosotros, el Verbo, el Hijo de Dios se hizo hombre, para ser la Luz que disipa las tinieblas iluminando el camino que conduce a la Salvación: Un camino de Amor, de perdón, de reconciliación, de misericordia, de justicia y de paz.
+Sin embargo, como dice S.Juan, “ La Luz brilla en la tiniebla y la tiniebla no lo recibió.” Por eso las tinieblas siguen envolviendo el mundo con el pecado y la maldad.
2.-Siempre me ha parecido importante la afirmación que hace S.Pablo en el pasaje de la carta a los Efesios que hemos escuchado:
“Dios pensó en nosotros antes de la creación del mundo y nos eligió para ser santos, y si lo recibimos, también a ser sus hijos.” Por eso cada uno de nosotros somos tan importantes para Dios.
+Nos ha bendecido con toda clase de bienes para que, envueltos por las Luz de su presencia, podamos ser Luz para otros hombres y entre todos iluminar el mundo, trabajando para que el mundo se aparte del mal y se acerque a Él que se hizo uno de nosotros para estar siempre a nuestro lado.
+Ese es el misterio de su Amor que estamos celebrando y contemplado en estas solemnidades. Y esta es nuestra misión. Misión que cada uno hemos de cumplir según los planes de Dios: En nuestra familia, nuestro trabajo, nuestros amigos…en la Iglesia.
Pensemos dónde y cómo podemos ser Luz para los demás
3.- Demos gracias a Dios porque nos tiene en su mente antes de la fundación del mundo, antes de haber sido creados, para que estemos siempre unidos a Él, nos parezcamos a Él siendo santos y viviendo como hijos suyos.
+Seamos humildes porque cualquier presencia del Amor de Dios en el mundo no es sólo fruto de nuestros esfuerzos y nuestro trabajo, sino obra de Dios que actúa a través de nosotros, porque somos instrumentos en sus manos, para hacer presente su Salvación.
+Pidámosle que nos dé la fortaleza y la constancia que necesitamos para no caer en la tentación y proteger los bienes con que nos ha bendecido y nos bendice cada dia.
+No dejemos nunca de esforzarnos en ser testigos de su Luz haciendo que den frutos todos los bienes que ha puesto en nuestras manos.