DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C
Domingo 16 de Febrero de 2025
REFLEXIÓN
1.- Dios nos ha creado para ser felices, no para sufrir, por eso siempre buscamos la felicidad y muchas veces por un camino equivocado que nos deja el corazón vacío y triste.
+Nos parece que seremos felices si tenemos muchos bienes materiales porque así viviremos sin problemas y podremos disfrutar de todo lo que nos ofrece la vida.
+Que seremos felices si no tenemos problemas y procuramos evitarlos o resolverlos con prontitud porque teniendo muchos bienes materiales nos sentimos seguros
+Si conseguimos lo que nos hemos propuesto aunque sea con mentiras, trampas, traiciones….
+Y lo que más nos interesa es ser como dioses: estar por encima de todos, mandar y que nos obedezcan, tener a muchas personas a nuestro servicio aunque sea como si fueran esclavos…
Pero al final descubrimos que todo eso no nos da la felicidad sino que nos deja un corazón vacío y muchas veces con amargura. Nos quedamos con la preocupación de perder lo que tenemos, de perder amigos y quedarnos solos pensando qué será de nosotros al final de nuestra vida.
2.- Lo sorprendente es que Jesús nos propone otro camino para ser felices. Un camino que la mayoría no entiende o no lo quiere ni escuchar.
+Es feliz el que es pobre. El que no tiene el corazón puesto en las riquezas sino que tiene un corazón generoso y su primera preocupación no es conservar sus bienes, sino compartirlos y ponerlos al servicio del que tiene hambre, no tiene vivienda digna, no tiene trabajo.
+Es feliz el que siente misericordia y compasión de los que sufren, los enfermos, los ancianos, los excluidos, los olvidados…y llora con los que lloran, sufre con los que sufren, acompaña a los que están solos y ayuda a los demás con generosidad, aunque no se lo pidan y sin pedir nada a cambio.
+Es feliz el que es paciente, pacífico, pacificador y trabaja por la verdad y la justicia, por el diálogo, el perdón y la paz.
+Es feliz el que pone su corazón en todo lo que hace y hace lo que debe aunque le critiquen, le calumnien, le humillen, le persigan…porque es eso lo que hicieron con Jesús.
3.- Jesús nos propone construir un mundo al revés del que tenemos y a ir contra corriente si es necesario.
Esa forma de vivir y de ser que nos propone hay muchos que la consideran imposible de llevar a cabo en nuestro mundo porque somos muy materialistas y hemos perdido la dimensión trascendente de nuestra vida. Por eso nos viene bien recordar lo que decía S. Agustìn: “Nos has creado Señor para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que no descansemos en Ti”.
4.-Miremos el fondo de nuestro corazón para preguntarnos si somos felices de verdad, si buscamos la felicidad por caminos equivocados, qué hemos de cambiar para seguir por el camino que nos propone Jesús, y tener una alegría que nadie nos puede quitar. Y acordémonos de una forma especial de aquellos que lo necesitan todo porque no tienen nada.