DOMINGO V DE CUARESMA CICLO C
Domingo 6 de Abril de 2025
REFLEXIÓN
1.-En la segunda lectura, S.Pablo nos recuerda que en esa carrera hacia la meta de ser mejores y parecernos a Jesús, que es la Cuaresma y toda nuestra vida, hemos de esforzarnos cada día. El pasaje del Evangelio de hoy nos propone aspectos nuevos en los que podemos mejorar
2.- Un grupo de hombres, que son cobardes porque solos no se atreven, a gritos acusan, juzgan, condenan y están dispuestos a ejecutar su codena a una mujer que, según la Ley, merece pena de muerte por su pecado.
Jesús, después de un largo silencio, les hace reflexionar: “El que no tenga pecado y tenga limpio el corazón, que eche la primera piedra.”
Pone a cada uno en su sitio, les hace reconocer su comportamiento injusto, su hipocresía, su violencia y todos, empezando por los más viejos porque su corazón está más lleno de maldad, avergonzados se van marchando.
3.- Allí queda la mujer sola, abandonada, humillada, despreciada, juzgada y condenada por una vida que no puede ocultar porque es pública y por todos conocida. Es tanta su humillación y se siente tan despreciada que no tiene fuerzas para levantarse. Con el corazón encogido espera que Jesús hable después de ese largo silencio.
4.- Jesús, como siempre y como sólo Él sabe hacer, la mira con ojos y corazón de misericordia. “¿Nadie te ha condenado? ¿Nadie se ha atrevido a cumplir su condena? Yo tampoco te condeno. Anda, levántate y vete, pero no peques más.”
Jesús llena de paz el corazón de aquella mujer, le hace recuperar su dignidad, le abre un camino nuevo lleno de esperanza. Puede comenzar una nueva vida.
5.- ¿Y nosotros? ¿Con quién nos identificamos?
++Unas veces somos acusadores, con un corazón duro y sin misericordia, dispuestos a juzgar y a condenar. Somos, como los del evangelio, hipócritas y cobardes porque actuamos a escondidas, en grupo y a las espaldas. Nos creemos mejores que los demás a pesar de nuestro corazón sucio y empecatado.
Jesús pone ante nosotros un espejo para que nos miremos y reconozcamos nuestra miseria y nuestra falsedad. Nos pone en nuestro sitio.
++Otras veces somos nosotros quienes nos sentimos humillados, juzgados, maltratados, excluidos… sin fuerzas para levantarnos y volver a comenzar porque nos sentimos profundamente hundidos y solos. Nos han perdido el respeto y nos han hecho creer que hemos perdido nuestra dignidad.
++Sólo Jesús nos mira con misericordia, nos perdona siempre, nos levanta de nuestro hundimiento y nos hace recuperar nuestra dignidad de personas y de hijos de Dios, abre ante nosotros un camino nuevo que podemos recorrer con alegría y esperanza, sin necesidad de mirar al pasado porque ya hemos sido perdonados
6.- ¿Cuál es nuestra situación? ¿Nos sentimos perdonados? ¿Hemos aprovechado la Cuaresma para acercarnos a participar de la Vida Nueva de Jesús resucitado? En esta última semana de Cuarentena nos podríamos proponer no juzgar ni condenar a nadie y perdonar a quien nos ha ofendido. Así nos comportaríamos como se comportó Jesús.