DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C
Domingo 17 de Agosto de 2025
REFLEXIÓN
1.- Jesús hace hoy dos afirmaciones que nos parecen sorprendentes y desconcertantes: “He venido a traer fuego a la tierra”
Jesús se refiere al fuego de Su Amor. Ese Amor que arrasa el pecado, las malas obras, las malas costumbres, las malas intenciones y los malos deseos y hace que el mundo esté ardiendo en ese fuego del AMOR que hará posible la paz, la justicia, el perdón, la fraternidad, y que con el que se irá estableciendo y consolidando el Reino de Dios.
Para que el fuego del Amor de Dios esté ardiendo en el mundo es necesario que comience en nuestro corazón para que se vaya extendiendo por todas partes. Esa es nuestra responsabilidad y nuestra misión.
2.- La segunda afirmación igual de sorprendente y desconcertante es cuando dice: “No penséis que he venido a traer paz en la tierra… sino división”
++Es necesario que no tengamos miedo de vivir como discípulos de Jesús porque es llevar una vida de forma provocadora. Una vida que abre los ojos de quienes viven como cristianos cómodos y sin preocuparse de los problemas de los demás. Como cristianos invisibles.
++Por eso, siendo muchos los que nos observan, los que están pendientes de nosotros, de lo que hacemos, de nuestro comportamiento, de nuestra forma de ser, de nuestras obras, nuestros comentarios… por la simple razón de que somos cristianos, se sienten provocados positivamente ardiendo en deseos de conocer a Jesús y ser como Él al fijarse en nosotros.
++Otros, en cambio, se sentirán provocados negativamente porque quedarán más de manifiesto sus obras malas y sus comportamientos contrarios a las enseñanzas de Jesús. Se verán descubiertos en sus mentiras, sus trampas, sus injusticias, sus abusos, el daño y las humillaciones que provocan a los demás, y por esa razón se enfrentarán a nosotros, nos criticarán, nos calumniarán, nos rechazarán, nos perseguirán, se esforzarán por dejarnos en mal lugar.
Y esto nos puede ocurrir incluso en el seno de nuestra familia, nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo, en la misma parroquia…
3.- Hemos de ser valientes y hacer nuestro el deseo de Jesús: “He venido a prender fuego en el mundo….” “No he venido a traer paz sino división”
Es necesario que ese fuego del Amor encienda y haga arder nuestro corazón para que se vaya extendiendo en nuestro entorno.
Que el Señor nos ayude a tener los ojos fijos en Él para no tener miedo de ser provocadores y ser incendiarios de Amor con el ejemplo de nuestra vida, aunque esto provoque, respecto a nosotros, rechazo y división.