DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C
Domingo 5 de Octubre de 2025
REFLEXIÓN
1.- Cuando vemos que nuestro mundo se rompe por la violencia, la destrucción, los crímenes, las injusticias, los enfrentamientos…y constantemente rezamos, acudimos al Señor pidiendo la PAZ y las cosas siguen igual, podemos hacer nuestras las palabras del profeta Habacuc: ¡¿Hasta cuándo pediré auxilio y pienso que te has olvidado de nosotros, que no nos haces caso?!
El Señor nos responderá: “Llegará a su tiempo… y si tarda en cumplirse espera…el altanero no triunfará, el justo vivirá por su fe.
2.- Quizá es que nuestra fe es débil. Por eso Jesús nos hace pensar diciéndonos: “Si tuviérais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: Plántate en el mar, y os obedecería”
Pero ¿Tenemos fe?
Se puede definir de muchas maneras, pero a mí me gusta pensar que es la respuesta que damos a Jesús cuando nos dice: Yo te amo, Yo soy tu amigo. ¿Tú me amas, quieres ser mi amigo?... Y nuestra respuesta debe ser SÍ Señor, sé que eres mi amigo y quiero amarte.
*Tener FE es amarle con todo el corazón, con todas nuestras fuerzas, con todo nuestro ser. Amarle sobre todo y sobre todos. Confiar con total seguridad que nos quiere siempre, no nos abandona nunca, no se enfada con nosotros nunca y siempre está dispuesto a perdonarnos cuando hacemos las cosas mal.
*Es querer ser como Él es, hacer las cosas como Él las haría en todo momento y en todas las circunstancias de nuestra vida. Y para eso hemos de esforzamos en conocerle cada vez más, leyendo y reflexionando cada día un pasaje del Evangelio.
*Es querer formar parte el grupo de sus amigos, de su familia, la Gran Familia de los hijos de Dios, ya que nos regaló su vida cuando recibimos el Bautismo.
Como nuestra fe es débil, supliquemos como hicieron los discípulos: ¡Señor, auméntanos la fe!
3.- También Jesús hoy nos habla de la gratuidad y pone como ejemplo el comportamiento de aquel criado bueno y fiel, que cumple con prontitud el trabajo encomendado y que al terminarlo nos enseña a decir con alegría: “somos unos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer.”
En nuestra vida hemos recibido gratis muchas cosas y gracias a lo que hemos recibido somos lo que somos.
Aunque hoy no esté de moda, porque todo tiene un precio, regalemos gratis lo que hemos recibido gratis: Amemos a los demás como Jesús nos ama, sin pedir nada a cambio, con la alegría de haber dado a los demás algo de lo que somos y haberles ayudado a ser un poco más felices.