DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A
Domingo 18 de Enero de 2026
REFLEXIÓN
1-Me parece interesante que nos fijemos este domingo en la figura de Juan.
+No quiere ser protagonista, no quiere ser centro de atención, no está preocupado por tener muchos discípulos y seguidores.
+Sólo quiere cumplir bien la misión que le ha sido encargada: preparar el camino al Señor, de modo que cuando ve a Jesús dice a sus seguidores: "Este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.”
+Yo no soy el Mesías. Es Él del que yo os dije que va delante de mí. Y yo lo sé porque “vi el cielo abierto y oí la voz que decía: Este es mi Hijo amado... y contemplé cómo el Espíritu Santo se posó sobre Él y le llenó de su plenitud.”
Yo fui testigo. Y eso que vi y oí os lo comunico para que le sigáis y la Salvación llegue hasta el confín de la tierra.
2.- Los cristianos tenemos la misma misión de Juan. A nosotros nos toca preparar el camino al Señor.
+Señalarlo y presentarlo a la gente como el Hijo de Dios, lleno del Espíritu Santo, que quita el pecado del mundo, que viene a salvarnos.
+ Esforzarnos en vivir con coherencia para que quienes nos oigan y nos vean tengan interés en conocerlo y seguirlo. Ser sus TESTIGOS
3.- Deberíamos tener muy presente que esa es la misión que el Señor nos ha encomendado. Pero para cumplirla bien hemos de….
+Estar convencidos de que Jesús es el Hijo de Dios y el Salvador de los hombres y tenerlo como el centro de nuestra vida.
+Seguir su pasos con fidelidad para aprender de Él y ser como Él.
+Estar íntimamente unidos a Él y tener la humildad de no empeñarnos en tener muchos admiradores y seguidores. Para no predicar ni enseñar nuestros criterios, nuestras opiniones... sino enseñar el mensaje de Jesús de modo que sea Él el centro de atención, el que sea amado y seguido.
+Debemos ser como Juan, decir y estar en condiciones de poder afirmar: Yo lo sé. Lo he experimentado en mi vida . Me he encontrado con Él en lo más profundo de mi corazón, el que guía mis pasos y me colma de alegría. Y de eso doy testimonio. Comprobadlo también vosotros.
4.- No nos empeñemos en ser protagonistas, y crear divisiones entre nosotros. Hablemos de Jesús, de su mensaje, de su bondad, de su misericordia, de su Amor y ayudemos a que lo encuentren y le sigan quienes le buscan con sincero corazón, porque nuestra manera de vivir les sirve de ejemplo para encontrarlo y seguirlo.