DOMINGO II DE CUARESMA CICLO A
Domingo 1 de Marzo de 2026
REFLEXIÓN
1.- Jesús al manifestarse transfigurado en presencia de tres de sus Apóstoles quiere enseñarles varias cosas:
++La cima del monte, en la Sagrada Escritura, siempre es el lugar del encuentro de los hombres con Dios, y cuanto más alto mejor porque se está más cerca del Cielo.
++Transfigurarnos es la meta de nuestra vida hacia la que hemos de caminar.
2.- Para llegar a la cima del monte hay que arriesgar:
++Arriesgarnos a dejar el entorno en el que vivimos, un entorno cómodo y de confort en el que estamos instalados.
++Tomar la decisión de ponerse en camino aceptando el riesgo de no saber cual es el camino adecuado, de tropezar en piedras, cardos y obstáculos inesperados. Superar el cansancio, el desánimo, el deseo de pararse y quedarse quieto porque así no se llega a la meta.
3.- En la cumbre hay silencio y soledad
++Se está en mejores condiciones de escuchar y contemplar todo lo que Dios ha creado, que nos habla de su sabiduría, su grandeza, del cariño con que cuida todas las cosas.
++Escuchar nuestra conciencia que nos hace descubrir lo que hemos hecho bien y todo lo que hemos hecho mal, que además, nos cuesta reconocer por nuestros miedos.
++Escuchar los gritos de quienes nos piden ayuda a quienes muchas veces preferimos no mirar y pasar de largo.
++Escuchar La Voz del Padre que nos llama sus Hijos Amados y Predilectos y dejar que nos envuelva en la nube que también nos transfigura a nosotros.
++Experimentamos la tentación de instalarnos, quedar satisfechos del camino recorrido, pensar que hemos hecho lo suficiente, que ya estamos bastante transfigurados y cerca de Dios y preferimos no perder la paz y la serenidad que hemos encontrado tal como manifestaron los apóstoles:”Que bien se está aquí. Hagamos tres tiendas.”
4.- Ante las tentaciones del cansancio, el desánimo, el preferir quedarnos instalados, Jesús nos anima diciéndonos: “No tengáis miedo”.
++Hemos de arriesgarnos a bajar del monte, y no caer en la tentación de la comodidad. Arriesgarnos a volver a lo cotidiano, a nuestra vida de todos los días y allí, transfigurados, transmitir la presencia amorosa y salvadora de Dios que hemos experimentado.
5.- Durante esta semana conviene que nos preguntemos:
++Cuáles son nuestras tentaciones, si nos vamos transfigurando poco a poco, o preferimos quedarnos instalados, quietos y no seguir caminando.
++Reconocer cuales son nuestros miedos de encontrar caminos y desvíos que no sabemos por cual nos hemos de decidir y perder la paz que hemos encontrado.
++El miedo a escuchar lo que el Señor nos puede pedir y dudar si haciendo caso al Señor seremos más felices y viviremos con más alegría.
Pidamos al Señor en la Eucaristía que nos ayude a ir transfigurándonos y así estar mejor preparados para celebrar su Resurrección.