DOMINGO II DE PASCUA CICLO A
Domingo 12 de Abril de 2026
REFLEXIÓN
1.- Era el mismo día de la Resurrección de Jesús. El primer día de la semana. Aunque las mujeres les habían dicho que lo habían visto resucitado, ellos seguían dudando y estaban en una casa con las puertas cerradas llenos de miedo: Miedo a que los persiguieran por ser discípulos de Jesús, porque no sabían cómo podrían salir adelante y en quien se podían apoyar…
Jesús se hace presente y les trae varios regalos:
+La PAZ y la ALEGRÍA.. porque el encuentro con el Señor les llenó de alegría y el saludo de Paz es el deseo de que estén unidos porque Él, a pesar de que le traicionaron y le dejaron solo, les sigue amando.
+El ESPÍRITU SANTO y el poder de PERDONAR LOS PECADOS como signos de la Salvación que Él ha traído a todos los hombres..
+EL ENVÍO para que anuncien su Resurrección como el origen y la meta de nuestra fe en la Vida eterna.
2.- Tomás no estaba con ellos, no cree lo que le dicen los discípulos, permanece en la duda, la inseguridad y responde: “Si no lo veo no lo creo”. Necesita tener su encuentro personal con Jesús.
+La semana siguiente Jesús se les vuelve a aparecer y Él mismo sale al encuentro de Tomás y le dice: “Mete los dedos en las heridas de mis manos y tu mano en mi costado ... .y no seas incrédulo, sino creyente”. Es importante la respuesta de Tomás: “Señor mío y Dios mío” y por eso les dice: “Bienaventurados los que creen sin haber visto”.
+Jesús comprende a los que dudan, por eso se les aparece varias veces y en situaciones distintas, para que se consolide su fe en que ha resucitado.
3.- Nosotros:
+Vivimos encerrados en nosotros mismos, con nuestras puertas cerradas, con miedo al qué dirán, a no ser capaces de superar nuestras dudas en los momentos de dificultad, a lo que nos pueda pedir el Señor, a no reconocer a Jesús que se hace presente en nuestras vidas como compañero de camino, especialmente en las dificultades…
+A pesar de nuestras puertas cerradas Jesús siempre sale a nuestro encuentro, nos busca, quiere que nos encontremos con Él, que superemos nuestras dudas.
+Una situación de crisis y de dudas puede ser un camino para fortalecer nuestra fe, nuestra esperanza y experimentar la alegría del encuentro con Jesús Resucitado, que nos mueve a decirle como Tomás: “Señor mío y Dios mío”
4.- Nosotros pertenecemos a los cristianos que creemos por el testimonio y la enseñanza de quienes nos han transmitido la fe: La familia, los catequistas, los educadores cristianos, la comunidad parroquial…De los que creemos sin haber visto.
+Pero necesitamos también nuestro encuentro personal con Jesús por la práctica de los Sacramentos, especialmente en la Confesión y la Eucaristía, y la Oración
+La ayuda de otros cristianos y de la comunidad parroquial, son nuestro apoyo en los momentos más difíciles .
Pidamos al Señor que la Eucaristía sea siempre un encuentro con Él, que fortalezca nuestra fe, y que en los momentos en que por las dificultades dudamos, seamos capaces de confiar en su Palabra y en su Gracia y busquemos, sin miedo, la ayuda que necesitamos.