SÁBADO SANTO CICLO A
Sábado 4 de Abril de 2026
REFLEXIÓN
HOY ES UN DÍA DE SILENCIO Y DE ESPERANZA
1.- EL SILENCIO DE DIOS PESA SOBRE EL MUNDO
+Jesús ha muerto. Dios ha muerto. Los hombres lo han matado, y ese silencio pesa sobre la conciencia del mundo como una enorme losa que llena de oscuridad y desasosiego a quienes, alejados de Dios, no escuchan su Voz ni creen en sus Promesas.
+Es un día de Templos cerrados, de Ausencia de Celebraciones, y de espera a que llegue la hora anunciada.
+Jesús resucitado ilumina la oscuridad del sepulcro y llena de alegría a los discípulos que le ven y le tocan resucitado.
+Hay situaciones en nuestra vida en las que experimentamos el peso de ese silencio ,la oscuridad y la tristeza, pero, a pesar de todo, siempre abiertos a la esperanza de la Resurrección porque esa es nuestra Luz y el motivo de nuestra Alegría.
2.- EL SILENCIO DE MARÍA, que es un silencio distinto al de Jesús.
+De Ella tenemos muy pocas palabras en los Evangelios; tan sólo para decir:” Aquí está la esclava del Señor; que se haga en Mí Tu Palabra” y en otra ocasión para escuchar que nos dice:” Haced lo que Él os diga”.
+María escucha en silencio, sufre en silencio, obedece en silencio, acompaña en silencio… conservando y meditando en su corazón tantas cosas que no entiende, tanta preocupación y angustia en su corazón de Madre, tanta fidelidad a la Voluntad de Dios.
+María espera en silencio la Resurrección segura de que Jesús siempre cumple lo que dice y promete.
+Unida al sufrimiento del Hijo, escucha dolorida y emocionada, al pie de la Cruz, como su Hijo la llama Madre y la encomienda al cuidado de Juan, el discípulo al que más ama, encargándole que cuide como Madre a todos los hombres porque también son sus hijos.
3.- APRENDAMOS
+ A guardar silencio y hacer lo que Dios quiere de nosotros, como María.
+A guardar y meditar en nuestro corazón tantas situaciones de nuestra vida y tantos momentos en los que, de alguna manera que no sabemos explicar, hemos vivido la intensa experiencia de un encuentro personal con el Señor.
+A no perder nunca la Alegría de la Resurrección.
4.- Desde el silencio y la oración aprovechemos este día para pedir que aumente en nosotros el deseo de encontrarnos con Jesús Resucitado y celebrar con alegría que ya estamos participando de su Resurrección desde el Bautismo.