SOLEMNIDAD DEL CORPUS
(DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A)
Domingo 7 de Junio de 2026
REFLEXIÓN
1.- Es alarmante la cantidad de personas que hay en el mundo que pasan HAMBRE: Hambre de pan, de libertad, de justicia, de amor y de paz.
*Pero también tienen hambre de Dios porque el sucedáneo de felicidad que ofrece el mundo no les satisface, sino que les deja un sabor amargo y un vacío que sólo puede llenarlo Dios.
Por eso Jesús nos dice: “Yo soy el Pan de la Vida… El que come de este Pan habita en Mí y yo en él”.
*Ser feliz es tener una vida plena, y esa vida sólo nos la puede dar el Señor si comemos su Pan y nosotros nos convertimos en Sagrarios en los que Él habita de manera permanente, de tal forma que recibir la Eucaristía nos convierte en portadores de Dios y eso debe notarse en todo lo que decimos y hacemos.
2.- Como somos imperfectos, con frecuencia recibimos la Eucaristía de forma rutinaria sin darnos cuenta de la importancia de lo que hacemos, por eso el Señor nos lo recuerda quedándose siempre entre nosotros.
*Las Formas guardadas en el Sagrario son una presencia permanente del Señor que muchas veces está solo pero que siempre nos espera con los brazos abiertos para abrazarnos, acogernos, escucharnos, ayudarnos, o simplemente se conforma con que estemos con Él como dos enamorados que son felices sin hablar, simplemente estando uno junto a otro.
3.- En la Segunda lectura S.Pablo decía a los cristianos de Corinto y también a nosotros: “Porque el Pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo porque todos comemos del mismo Pan”
Si formamos un solo cuerpo hemos de vivir unidos, ayudándonos los unos a los otros, preocupados de que a nadie le falte lo necesario para vivir con dignidad. Esa es la razón por la que hoy es EL DÍA NACIONAL DE CARIDAD.
*Un día para reflexionar sobre la realidad de la pobreza, del hambre y de tantas hambres que hay en el mundo, también entre nosotros, porque es bueno saber que en la encuesta que se ha publicado esta semana pasada se afirma que hay DOCE MILLONES Y MEDIO de personas que viven en el umbral de la pobreza porque, aunque tengan trabajo, los sueldos bajos y la vida cara les impide poder llegar a fin de mes, y tampoco tener una vivienda digna para vivir o poder independizarse. Y CUATRO MILLONES OCHOCIENTOS MIL que viven en una pobreza absoluta.
4.-Pensemos cómo es nuestra vida, cuántas cosas tenemos que no son indispensables, cuánto y cómo podemos compartir, y hagamos un esfuerzo de generosidad y solidaridad para que la Institución de CÁRITAS, no sólo la sede diocesana o nacional, sino también la parroquial, puedan atender y cuidar a quienes cerca de nosotros están necesitados de ayuda.